Como se ha sostenido, el contexto socioeconómico y cultural de Buenaventura está marcado por relaciones transaccionales legales e ilegales alrededor del puerto, anudadas a las persistentes dinámicas del conflicto armado y sus secuelas, como la militarización, el desplazamiento, la pobreza y la inequidad de la comunidad, entre otros factores que conllevan a las mujeres bonaverenses a enfrentar condiciones diferenciales buscando asegurar su supervivencia de acuerdo con la complejidad social de sus entornos. Sin desconocer, en paralelo, las capacidades organizativas, resilientes y de lucha que caracterizan a las pobladoras del territorio.
Al respecto, el Observatorio de la Mujer del Gobierno Nacional reporta en su índice de “feminidad de la pobreza” al Valle del Cauca entre los primeros percentiles de las estadísticas nacionales. Cabe destacar que el índice marginaliza los cuerpos con identidades no normadas o en tránsito, a quienes les corresponden los debates en torno a su identidad dentro de los cánones binarios y los invisibiliza en los reportes.
Como se observa en la gráfica, a las mujeres las cruzan todo tipo de marginalizaciones. Los vestigios y espirales de la violencia en Buenaventura, marcados por el sistema moderno/colonial, conllevan a delegar en los hombres la tarea de la guerra y a “las mujeres en casa, cuidando” (Nota de campo, julio del año 2021). Las mujeres negras, además de cuidar, hacen muchas más cosas en el espacio público. Esta separación es muy del feminismo blanco, y hay muchos hombres negros que no están en la guerra. Esta historia se enquista en dinámicas colonizadoras de los “españoles y sus planes para el Pacífico [quienes ante la] desaparición paulatina de mano de obra nativa […] recurrieron a explorar intensivamente las minas mediante cuadrillas de hombres y mujeres esclavizados traídos de África para finales del siglo XVII […] La región del Pacífico se convirtió -desde el siglo XVI- en un espacio clave para la explotación y la estabilidad financiera del proyecto colonizador de la Nueva Granada” (Comisión de la Verdad, 2022, p. 40). La violencia en los pueblos negros data desde los principios de la construcción del Estado colombiano, como continuidad de la esclavitud.
En el marco de los conflictos internos a causa de la confrontación armada entre el Estado y grupos ilegales, y entre grupos ilegales, los registros de los datos para la construcción del universo de desaparecidos en Buenaventura, que tuve como responsabilidad durante mi trabajo en la JEP, mostraban una curva exponencial que denota que los desaparecidos fueron hombres, pues las estructuras del sistema de género fueron capitalizadas por la dinámica del puerto, empujando a los hombres a la productividad del mercado y, en particular, al mercado de la muerte.
Las mujeres fueron encausadas en la estructura de producción, asignándoles el oficio doméstico del cuidado de los hijos que más tarde son sometidos a la guerra. En Buenaventura, esta pérdida de las juventudes tiene una connotación especial, pues, “los hijos de mi vecina son también los míos, porque NO somos sin familia extensa” (Nota de campo, octubre 2022, Cali). La labor de crianza en Buenaventura es comunitaria; la pérdida en las guerras es comunal.
Una de las madres buscadoras de Buenaventura expresaba:
“Yo nunca voy a perder la esperanza. Cualquier desaparecido que se encuentre en Buenaventura es un alivio grande. Yo les decía a mis compañeras, si yo me pongo así con un hermano, cómo sería la vida de ustedes que son mamás. Que nunca se dejen llevar con el cuento de que los muchachos son malos, porque las necesidades en Buenaventura son grandes: no contamos con agua, no hay trabajo. Los muchachos, no los estoy justificando, pero tal vez su camino más fácil será ese. Pero si alguien se dignara a mirar a Buenaventura de otra manera, Buenaventura sería distinta. Entrar a un barrio y uno ve a los niños y a la basura, así, eso es deprimente. Uno se pone a pensar qué será de Buenaventura” (Nota de campo, marzo 2022, Bogotá).
Desde el paradigma psicoanalítico, el bienestar se asocia con el estado de placer. Al seguir las huellas para llegar a la génesis del placer, la etapa de gestación nos encuentra. Como se sabe, en tanto el embrión culmina su desarrollo, es protegido por el cuerpo de su madre. La protección reclamada para el Estero San Antonio representa el retorno al útero: las madres buscan a sus hijos al interior del cuerpo acuoso del Estero, buscan a su vez su bienestar, recuperar su estar con ellos. El placer se transfiere al encuentro del objeto perdido: su ser amado. En el inconsciente colectivo de las víctimas bonaverenses, el bienestar perdido de la comunidad se recompone en tanto se garantiza el desarrollo de la búsqueda de los ausentes-presentes. La reparación debe ser la garantía de la búsqueda, la respuesta institucional al deseo de encuentro.
La Medida Cautelar para el Estero San Antonio es un manto de protección para el placer: el placer de reencontrar la materia del amado para transmutar la energía que no transita por la misma indefinición que supone la desaparición. Son, en más del 90 % de los casos, las mujeres, las madres, quienes buscan en el fondo de las aguas del mar que componen el Estero, el oro arrebatado, la humanidad de sus hijos. Las madres reclaman protección para sacar al descubierto las verdades que se contienen en el Estero. “Imagino [que la Medida Cautelar] es algo como para proteger a las personas que hemos perdido”, dice una madre, quien busca a su hijo, Carlos Hernández Valencia, desaparecido cuando tenía 15 años.
Esta colonialidad del género, a través de la cual el régimen patriarcal se extiende, en Buenaventura organizó y clasificó a los hombres y los convirtió en sustancia desaparecida. Otorgó una identidad a las mujeres negras como buscadoras y como víctimas a causa de la desaparición, que agudizó su vulnerabilidad debido a la insatisfacción de los derechos sociales.
La relación sistema-género engendra una lógica de constitución que compone identidades por las cuales se establecen las condiciones necesarias para perpetuar la existencia de la matriz colonial de género, desconociendo otras existencias y relaciones no binarias. Por ejemplo, en la cultura africana, las divinidades yorubas pueden mutar de género, tal como demuestra Rita Segato (2007) en su estudio del paisaje religioso de la herencia africana y el anclaje territorial de estas deidades, en la medida en que representan dinámicas naturales que pueden ser encarnadas por la existencia humana.
Esa identidad múltiple e hibridación del género es contraria a la comprensión de la identidad del sujeto de la Ilustración, pensada con Stuart Hall (2010) y su tipología acerca de la identidad. La identidad, en la concepción orisha, es una “fiesta móvil, pues es formada y transformada continuamente con relación a los modos en que somos representados o interpelados en los sistemas culturales que nos rodean” (Hall, S. 2010, p. 365).
En el caso de la Medida Cautelar, las lideresas del Grupo Peticionario Madres por la Vida son activas practicantes del sincretismo yoruba. De allí que la búsqueda tenga rostro de mujer negra; proteger el trabajo de búsqueda implica, al mismo tiempo, proteger las prácticas rituales y culturales que las mujeres han adoptado para afrontar las implicaciones del crimen de desaparición forzada. La hibridación entre creencias religiosas y fortaleza espiritual compone el llamamiento:
“Te pedimos, Dios todopoderoso, llamamos a nuestras ancestras, a nuestros ancestros, llamamos a nuestros ángeles y nuestros arcángeles, llamamos a las 7 potencias, llamamos a Obatalá, el Dios de la sanación, que nos ayude a liberar este dolor espiritual y emocional, para que podamos estar bien corporalmente. Llamamos a Changó, que nos dé la fuerza; llamamos a Ochún, la diosa, la de los ríos, de las palabras dulces, de los caminos dulces, de los vientos, que sea ella quien quite las piedras, los tropiezos, porque más que ella sabe lo que necesitamos, lo que tanto le hemos pedido. Invocamos a Yemayá, la diosa del amor, la diosa de la familia, madre, maestra, tú eres madre, la diosa del mar, tú eres la diosa de la familia, tú sabes que allá está nuestra familia extensa. Ayúdanos con tu amor a seguir adelante, ese amor que nos impulsa a buscar a nuestros seres queridos.
Niño hermoso, Elegguá, el de las cuatro esquinas, te lo pedimos por favor, ábrenos esos caminos. Ya hemos luchado bastante, y tú lo sabes, ábrenos esos caminos para encontrar a esos seres queridos, para que vayan a descansar. Niño hermoso, ábrenos esos caminos, y las 7 potencias, danos sabiduría, danos entendimiento, muéstranos esa luz que necesitamos. ¡Dios mío! Son seres humanos, se nos fue nuestra familia extensa. Ayúdanos a encontrarlos, a darles cristiana sepultura y podernos nosotras y nosotros llevarlos a ti. Danos entendimiento, esa luz para seguir adelante y encontrar a esas madres, vecinas, comadres, para que toda esta familia descanse. Si encontramos dos o tres, hacemos un duelo colectivo, y se van contigo, papito Dios. Ayúdanos a cada uno y a cada quien, danos ese corazón, esa guía, en nombre tuyo y de las 7 potencias. Ayúdennos y protéjannos, protejan nuestros labios, los espacios donde vamos, los caminos.
Protégenos, Señor, sean ustedes protegiendo, quiten todo tropiezo del camino, y aquel enemigo, si manos tiene, que no nos toque; si ojos tiene, que no nos vea; si boca tiene, que no nos nombre. Solo tú, guárdanos, guárdanos dentro de ti. Cuídanos, protégenos, que no nos siga ningún espíritu malvado, que todos sean espíritus de luz, de amor. ¡Ashé, ashé, ashé!” (Nota de campo, abril 2022, Bogotá).
INDICE
“el tema de la Medida Cautelar haya sido la frustración, por ejemplo, la inactividad institucional. Entonces como decía Marcela, todo ese tema de la sistematización esta atravesado por el tema emocional y reducirlo a una dimensión sería desconocer que realmente la Medida Cautelar fue emocional en su momento dada por el contexto” (Atar Raya 1,23 de mayo de 2023, Buenaventura )

Investiracción elaborada por Pía Castiblanco Ávila, con la orientación de Ochy Curiel; Presentada a la Maestría de Estudios Culturales de la Universidad Nacional de Colombia, para optar por el título Maestra en Estudios Culturales
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Para ampliar esta visión, puede consultar el capítulo de Mesa Capital titulado ¿qué está pasando con la seguridad en Colombia? En el que dialoga la psicóloga y sanadora ancestral Yensis Bolaños sobre el contexto y la violencia que sucede en el pacífico colombiano junto a los expertos de seguridad Andrés Nieto e Isaac Morales de la Fundación PARES. Disponible en:
Una de las Madres por la Vida, al iniciar una reunión entre los Grupos Peticionarios, las JEP, y la Unidad de Búsqueda, propuso iniciar la reunión que en la JEP y en el marco del trámite de las Medidas Cautelares recibe el nombre de Mesas Técnicas, con un canción, que cantó y animó a las “señitos” es decir, a sus compañeras de búsqueda, a acompañarla con baile y aplausos.
La canción es:
Esta anécdota que en principio pareciera marcar un buen relacionamiento entre las entidades estatales y las Organizaciones Peticionarias, surge de hecho, ante el silencio de las buscadoras quienes habían solicitado que sus prácticas ancestrales fueran incorporadas en las Mesas Técnicas, lo que significaba en términos prácticos, incluir rituales al iniciar las sesiones con el sentido de llamar a los espirítus orishas para que guiarán el curso de la conversa.
Sin embargo, en esta ocasión, el malestar frente al retroceso de la construcción de un plan de búsqueda en el estero, las buscadoras no quisieron realizar ningún ritual.
La madre que sugirió reproducir la canción indicó: “Este es nuestro verdadero himno, nos recuerda cómo viviamos en la buena ventura, como llamabamos a nuestro territorio antes de que la violencia dañara nuestras prácticas ancestrales”
Esta premisa tiene eco en la publicación del medio de comunicación la Silla Vacía, en la que destacan a la lideresa Libia Grueso como “super poderosa de la organización social afro”. Puede consultar en línea a´ca:
Los súper poderosos de la organización social afro e indígena
Archivos como las “Actas de la comisión para las comunidades negras” que contienen las discusiones académicas en torno a la identidad afrocolombiana[1] a propósito de la Constitución de 1991:
https://www.dropbox.com/sh/b13mszlu227we8p/AACQRAJ3N1x8TmS2JYWnKr8Ma/document?dl=0&preview=IDENTIDA.DOC&subfolder_nav_tracking=1
Diarios de duelo de Roland Barthes. En el tiempo de mi tesis, la perra Simona Antonia falleció con 18 años y la gata Armonía con 15. Durante esos años convivimos e implicó un duelo importante que cruzó la escritura de la investiracción. Sumado al fallecimiento de mi abuela materna: María del Tránsito Aguirre en septiembre de 2024.
Revisar los trabajos de la cátedra Fals Borda, el grupo de trabajo de procesos y metodologías participativas de CLACSO y uno se sus seminarios, al que se puede acceder en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?app=desktop&v=W8bzPEgslvc. Y uno más, disponible en el siguiente enlace: www.youtube.com/watch?v=AVV4NDpREzs&t=674s
Se escribe este juego de palabras por que de acuerdo a lo expresado por las víctimas, el culto practicado por el grupo de víctimas que participa en la Medida Cautelar, es ocultado a causa de prohibiciones de los actores armados para realizar sus prácticas relacionadas con la concepción de la vida y la muerte, como el ritual de cuerpo ausente, cuerpo presente que se explicará más adelante.
De acuerdo a una de las peticionarias de Madres por la Vida, grupo peticionario de la Medida Cautelar, entiendo la familia extensa en Buenaventura como una red de vencindad, colaboración y solidaridad que arriga prácticas de beneficio común y marca sus comportamientos nutiricionales, culturales y de cuidado. El cocinar en conjunto, cuidar al hijo de mi vecina que al final, al criarse en conjunto, resulta en una familia extensa en número y extendida por el territorio.
Las referencias en corchete, hacen alusión a un dato relevante para la construcción de mi identidad, en línea a las categorías relevantes de esta investiracción. En ese caso, cuando mis padres se referían o aún se refieren a su tono de piel, lo describen como se describe en los corchetes, así se autodescriben o nombran
En la comprensión de las dinámicas de la familia extensa, las comadres son una red de colaboración entre mujeres que se reúnen alrededor de los que haceres domesticos, como puede serlo la cocina y también a compartir tiempo de disfrute como puede ser un baño en el pacífico, el canto o prácticas espirituales.
Miembro de las brigadas de paz, psicólogo actualmente consultor de DDHH. Su producción académica actualmente se centra el los efecto del proceso de paz con los grupos de autodefensa AUC https://www.peacebrigades.org/es/miembros-del-consejo-internacional. El concepto se escuchó en la sesión 6 del curso “Impactos de la desaparición de personas en el contexto de la violencia política y del conflicto” dictada por la Facultad de humanidades y ciencias sociales
Ver el informe “Estado general de la implementación del acuerdo de paz en Colombia” elaborado por el Centro de Pensamiento y diálogo político CEDIPO-CSIVI-FARC; los informes del Instituto Kroc asignado por el Acuerdo de paz epígrafe 6.3.2 como encargado de asistencia técnica para el monitoreo y cumplimiento del acuerdo de paz; igualmente los informes del CINEP, también asignado en los acuerdos de paz en el componente de internacional de verificación, en su informe se hace una mención muy pequeña a la citación de la audiencia (pp.225). Algunos análisis respecto a la aplicación del enfoque étnico se encuentran en las librerías virtuales de Verdad Abierta y un informe en PARES, sin embargo, ninguno trata el problema de investigación que se desarrolla en el presente texto.
Para profundizar, consultar el documental presentado durante la entrega de informe a la JEP por parte de la Fundación Nidya Erika Bautista y la organización Madres por la vida, disponible en la red social Facebook de la Fundación
Tal como testimonian varios exparamilitares vinculados al proceso de Justicia y paz, en especial del Bloque Calima, y por nombrar algunas de las versiones se encuentra la de HH. Esta información fue denunciada en principio por las víctimas en los documentos de solicitud de la medida cautelar presentados a la JEP, y expuesta por la FGN durante su exposición durante la audiencia.
Cada organización, configura su identidad y lucha política con diferentes eslóganes que pronuncian con vigor; así por ejemplo la Comisión Intereclesial de Justicia y paz, apoderados jurídicos de víctimas directas, integra al proceso la frase “sin olvido”. Por su parte el Movimiento Nacional de Crímenes de Estado, una de las organizaciones firmantes de la solicitud, recurren a la interjección “por nuestros desaparecidos…ni un minuto más de silencio.
Lucha política con diferentes eslóganes que pronuncian con vigor; así por ejemplo la Comisión Intereclesial de Justicia y paz, apoderados jurídicos de víctimas directas, integra al proceso la frase “sin olvido”. Por su parte el Movimiento Nacional de Crímenes de Estado, una de las organizaciones firmantes de la solicitud, recurren a la interjección “por nuestros desaparecidos…ni un minuto más de silencio.
Los términos han sido referenciados una y otra vez por las víctimas del territorio, de hecho, la-os abogada-os que hacen parte del trámite, así lo manifestaron durante la audiencia pública, disponible en el siguiente video. Las comillas obedecen a una trasliteración del informe del CNMH, Buenaventura: un puerto sin comunidad (pp. 229)
cita a Paul van Zyl, “Promoviendo la justicia transicional en sociedades postconflicto”, en Félix Reáte- gui (ed.), Justicia transicional: Manual para América Latina, Brasilia, Ministerio de Justicia, Comisión de Amnistía, Centro Internacional para la Justicia Transicional, 2011, p. 50. Disponible en:
https:// www.jep.gov.co/Sala-de-Prensa/Documents/Justicia%20Transicional%20-%20Manual%20ver- si%C3%B3n%20final%20al%2006-06-12.pdf
La organización Ilex, ha emprendido una labor de “justicia racial” relacionada con los datos de la población negra en Colombia, particularmente del Pacífico colombiano: https://www.opensocietyfoundations.org/voices/litigating-for-the-statistical-visibility-of-afrodescendants-in-colombia . Revisar por ejemplo los reportes en los siguientes medios:
https://caracol.com.co/emisora/2020/03/12/cali/1583972021_625146.html
Analizada por la CIDH en las audiencias públicas que siguen: “situación general de los derechos humanos en Colombia” (150ª período de sesiones); “situación de derechos humanos de las mujeres afrodescendientes en Colombia” (147ª período de sesiones); “Situación de derechos humanos de las mujeres en Colombia” (144ª período de sesiones) “situación de defensores y defensoras de derechos humanos en Colombia e implementación de medidas cautelares” (140ª período de sesiones). Disponibles en:
http://www.oas.org/es/cidh/audiencias/advanced.aspx?Lang=es.
El informe de país Colombia, “Verdad, justicia y reparación” aprobado por la CIDH el 31 de diciembre de 2013. Disponible en
http://www.oas.org/es/cidh/docs/pdfs/Justicia-Verdad-Reparacion-es.pdf).