Capítulo de verdad
En este capítulo se esbozará un contexto del territorio de Buenaventura, las implicaciones del conflicto armado y el impacto del fenómeno de la desaparición forzada y la búsqueda de los seres desaparecidos forzadamente.
Buenaventura, territorio y defensa del goce ancestral
Para comprender a fondo lo que implica la acción judicial de Medida Cautelar, partiremos por describir la frondosidad y exuberancia del territorio de Buenaventura. Territorio, palabra que hemos popularizado desde la burocracia, para referirnos al campo apartado y desconocido, pero quizá, más cercano a lo esencial; pues es allá, en los territorios, en donde suele buscarse refugio de la desmesurada presión de la ciudad. Habitar lo periférico otorga anonimato, repleto, al tiempo, de extrañeza.
Cuando nos preparábamos para lo que sería la primera audiencia en el proceso de estudio de la Medida Cautelar en el Estero San Antonio, le pregunté a varias víctimas de desaparición forzada en Buenaventura que participaban de las gestiones jurídicas en la JEP, qué significaba para ellas el territorio. Sabemos que las prácticas sociales engendran dominios de saber (Foucault, 1998, p. 14). Para el caso de Buenaventura, como veremos, el territorio es el epicentro de esas prácticas de dominación.
Con el equipo del despacho del magistrado de la Sección de Ausencia de Reconocimiento del Tribunal para la Paz de la JEP: Gustavo Salazar, quien lidera el estudio de la Medida Cautelar para el Estero San Antonio, intentábamos comprender esos significados que se bordan a partir de venturas e infortunios de quienes habitan un terreno compartido y enjambrado por un contexto de violencia que se sobrelleva desde la lucha del pueblo negro y desde las prácticas comunitarias, pacíficas y sensibles en Buenaventura.
Para Fabiola Rodríguez Salazar, víctima e integrante del Grupo Peticionario Madres por la Vida, la verdad sobre Buenaventura la ata a su niñez y al territorio, sobre ello escribe el poema: “Mi niñez en el Manglar” (2024). Antes de iniciar su lectura dice: “Espero que lo escuchen muy bien porque esto es la realidad que hemos vivido y que seguimos viviendo en Buenaventura”:
Qué tristeza es que me da
Por eso yo les pregunto
A todas las autoridades
Que ellos son los encargados
De ayudarnos a buscar
Por todos los territorios
Seguimos caminando
Y también de tanto andar
Queremos que los encuentren
Y para las familias vivir en paz
Y que no haya impunidad
Y que no haya impunidad
Y que no haya impunidad” (JEP, 2024)
Para las víctimas en Buenaventura de desaparición forzada, el trabajo de posicionamiento de la verdad narrada de lo acontecido es un trabajo de mímesis que constituye una mediación entre el antes y el después de la desaparición; hace parte de su elaboración del duelo, se “organiza una historia a partir de distintos sucesos que se constituyen en un todo inteligible” (Díaz, 2019, p. 122). Fabiola Rodríguez (2020), en otro escenario, da cuenta de una verdad subjetiva que se hila con sucesos en común de otras madres que hacen parte de la organización:
“Yo soy Fabiola Rodríguez Salazar, madre y víctima de asesinato, desaparición forzada y desplazamiento. Yo vi asesinar a mi hijo, me enfrenté con el asesino, donde quedé viva porque me intentaron disparar y hoy no estuviera con ustedes, hablando y alzando la voz por esas madres, esas esposas, esas hijas, esas hermanas y toda la comunidad que sufrió y sufre dolor el flagelo de la guerra. Yo quiero decirles, señora magistrada de la JEP, Jurisdicción Especial para la Paz, y a los distintos magistrados que están hoy aquí presentes, a la Arquidiócesis de Cali, que nosotras, como mujeres buscadoras de nuestros seres desaparecidos, exigimos justicia, y no solamente una justicia que sea palabra, exigimos una justicia de verdad, exigimos justicia.” (FNEB, 2021)
Para las Madres por la Vida, la verdad da cuenta de las realidades territoriales que desbordan el lenguaje jurídico.
Raymond Williams denomina “cuerpo físico” a las prácticas materiales del lenguaje o, también llamadas, “conciencia práctica”, que reposa y se expresa en la cultura (Williams, 1977, p. 44-45). La palabra cultura, entonces, contiene prácticas en las cuales “un orden social es comunicado, reproducido, experienciado y explorado” (Williams, 1977, p. 44-45). Recientemente, el profesor austríaco Christian Fuchs (2017), interpretando la relación entre economía y el valor cultural de la comunicación propuesto por Williams, considera que la “comunicación es el proceso social de interacción simbólica que reúne y relaciona diferentes actores en la producción y uso de objetos (artefactos y estructuras sociales específicas) […] para dar sentido a la sociedad, lo que significa dar sentido a otros humanos y la relación de uno con ellos” (Fuchs, 2017, p. 752).
Luz Dary Santiesteban, de Madres por la Vida, es parte de un colectivo de comadres que trabajan en el intento de recomponer la familia extensa que poco a poco el conflicto armado y la delincuencia han ido desmembrando. Para Luz Dary, a quien sus compañeras de caminata la refieren como la primera persona que posicionó el delito de desaparición forzada en Buenaventura —pues el mismo era registrado por las autoridades estatales como asesinato—, concibe el territorio así:
“Es vida. Para nosotras las mujeres negras, la vida no se concibe sin el territorio porque es parte de la razón de vivir de las comunidades negras. Es la razón de nuestra identidad cultural a través de toda nuestra cosmovisión, que nos lleva a la lucha y la resistencia como pueblo negro e indígena; también, el territorio es un espacio para el ser, la búsqueda de las personas dadas por desaparecidas desde las huellas territoriales de identidad étnica […] Nuestros territorios hoy están en condición de vulnerabilidad ya que se sumergen en el conflicto armado, social y político, y esto ha permitido que nuestros territorios étnicos sean reflejo de desplazamiento, asesinatos, despojo de tierras, confinamiento, amenazas, presencia de grupos ilegales y legales, reclutamiento, y se suma la desaparición forzada que ha vulnerado los derechos humanos y el derecho internacional humanitario” (Nota de campo, Bogotá, 18 de abril de 2022).
El análisis del discurso hace uso de los juegos estratégicos de acción-reacción: ante una pregunta, una respuesta que puede estar alineada a estrategias políticas de posicionar narrativas para dar cuenta de micropolíticas y micropoéticas; también, para dar cuenta de dominación y retracción, y develar luchas.
Organizando en pequeñas frases el significado que Luz Dary da a su territorio en Buenaventura, se tiene que:
A la postura de Luz Dary se enlaza la narración de Marisol Congolino, una mujer de carácter fuerte y con un particular timbre en su voz, que alerta y concentra focos de atención durante sus intervenciones. Marisol pertenece al Grupo de Peticionarios 15+1: 15 porque reúne a 15 organizaciones sociales, étnicas, de defensa de derechos humanos y culturales, y el +1 porque se suma una víctima directa: Marisol. Sobre lo que significa el territorio, Marisol cuenta:
“Buenaventura no es sólo los humanos […] Hace 30 años atrás, no había nada, no existía la DIMAR, ya las comunidades estábamos allí en expansión, porque como el gobierno no satisfacía la necesidad de vivienda, viendo tanto territorio y como nuestros ancestros fueron pescadores, cortadores de madera —porque en el Estero se corta la madera para construir las casas que ven allá—, las comunidades hemos construido la comunidad para vivir sabroso, en casa de madera; le paso a mi vecino, le traigo, relacionamiento de campo poblado, y vamos ampliando esa familia extensa que llamamos. Así, la sangre de uno no es la que corre por las venas; vamos creando esos lazos de hermandad, de lazos comunitarios […] Es más, el escudo de Buenaventura dice que la riqueza viene del mar. Como nuestra mentalidad no es de acumular riquezas monetarias, sino de vivir sabroso, hijos pasaban de aquí para allá y de allá para acá. Vinieron con todas las mentiras: piangüa, camarón changuero. Ahora no podemos ir para allá, no podemos estar en el territorio que hemos construido porque viene el tsunami, nos sacan a unos lugares. Se salió de las manos porque estamos superpoblados. Como no nos han podido sacar, nos van matando, nos van desapareciendo, nos infunden miedo, ellos actúan más certeramente. Entonces allá ya no vaya, mijo. El mismo Estado es quien nos va sacando […] Los ancestros han sido pescadores por excelencia y el gobierno sigue sacando decretos o leyes en contra”
Las afirmaciones contenidas en lo dicho por Luz Dary se complementan con lo manifestado por Marisol:
Estos trabajos de mímesis elaborados por las lideresas y víctimas de dos de los Grupos Peticionarios de la Medida Cautelar dan cuenta de su realidad simbólica y su red simbólica: el territorio de Buenaventura contiene la verdad, el territorio da cuenta de las causas de la desaparición forzada. La verdad, entonces, se encuentra en los cuerpos desaparecidos; a la verdad la ocultaron, y “se requiere sacar a la luz la verdad de lo que nos ha pasado como pueblos negros de Buenaventura”[2].
“Aché, aché, aché, primera vez que estoy en un espacio como estos. Desde hace muchos años venimos viviendo nuestra problemática de violencia en nuestros territorios y espero que hayamos puesto nuestro grano de arena. Me voy con una tarea para que otras personas amplíen este espacio que es muy vital para las víctimas de desaparición forzada. Gracias a la JEP por permitir el espacio, gracias a las organizaciones que acompañan, porque sin las organizaciones y sin la voluntad de la Jurisdicción y la fortaleza y acompañamiento que nos han dado, yo creo que no podrías llegar hasta acá. Porque la confianza en la institucionalidad la tenemos muy floja y toca pasar mucho tiempo para tener un mínimo de confianza en la institución. Gracias a Dios y al acuerdo de paz, que no es el mejor, pero al menos en el marco de esos acuerdos se creó un sistema para que esta verdad, la Jurisdicción, pueda determinar justicia, que es lo que nosotros queremos” (Nota de campo, Cali, 2020).
La verdad para la víctima que expresó esta narración se ata con la justicia. La justicia debe contener las experiencias vividas por las madres buscadoras. “La experiencia viva porta una narratividad potencial conformada por fragmentos no articulados que ofrecen puntos de anclaje al relato. El relato de una vida procede de historias no dichas, reprimidas, retazos de palabras e imágenes” (Díaz, 2019, p. 123). La Medida Cautelar es la colcha de las historias de las buscadoras que ninguna institución estatal ha hilado para dar cuenta de la verdad del contexto de la desaparición forzada en Buenaventura. La circulación de la verdad genera confianza.
INDICE
“el tema de la Medida Cautelar haya sido la frustración, por ejemplo, la inactividad institucional. Entonces como decía Marcela, todo ese tema de la sistematización esta atravesado por el tema emocional y reducirlo a una dimensión sería desconocer que realmente la Medida Cautelar fue emocional en su momento dada por el contexto” (Atar Raya 1,23 de mayo de 2023, Buenaventura )

Investiracción elaborada por Pía Castiblanco Ávila, con la orientación de Ochy Curiel; Presentada a la Maestría de Estudios Culturales de la Universidad Nacional de Colombia, para optar por el título Maestra en Estudios Culturales
© All Rights Reserved.
Para ampliar esta visión, puede consultar el capítulo de Mesa Capital titulado ¿qué está pasando con la seguridad en Colombia? En el que dialoga la psicóloga y sanadora ancestral Yensis Bolaños sobre el contexto y la violencia que sucede en el pacífico colombiano junto a los expertos de seguridad Andrés Nieto e Isaac Morales de la Fundación PARES. Disponible en:
Una de las Madres por la Vida, al iniciar una reunión entre los Grupos Peticionarios, las JEP, y la Unidad de Búsqueda, propuso iniciar la reunión que en la JEP y en el marco del trámite de las Medidas Cautelares recibe el nombre de Mesas Técnicas, con un canción, que cantó y animó a las “señitos” es decir, a sus compañeras de búsqueda, a acompañarla con baile y aplausos.
La canción es:
Esta anécdota que en principio pareciera marcar un buen relacionamiento entre las entidades estatales y las Organizaciones Peticionarias, surge de hecho, ante el silencio de las buscadoras quienes habían solicitado que sus prácticas ancestrales fueran incorporadas en las Mesas Técnicas, lo que significaba en términos prácticos, incluir rituales al iniciar las sesiones con el sentido de llamar a los espirítus orishas para que guiarán el curso de la conversa.
Sin embargo, en esta ocasión, el malestar frente al retroceso de la construcción de un plan de búsqueda en el estero, las buscadoras no quisieron realizar ningún ritual.
La madre que sugirió reproducir la canción indicó: “Este es nuestro verdadero himno, nos recuerda cómo viviamos en la buena ventura, como llamabamos a nuestro territorio antes de que la violencia dañara nuestras prácticas ancestrales”
Esta premisa tiene eco en la publicación del medio de comunicación la Silla Vacía, en la que destacan a la lideresa Libia Grueso como “super poderosa de la organización social afro”. Puede consultar en línea a´ca:
Los súper poderosos de la organización social afro e indígena
Archivos como las “Actas de la comisión para las comunidades negras” que contienen las discusiones académicas en torno a la identidad afrocolombiana[1] a propósito de la Constitución de 1991:
https://www.dropbox.com/sh/b13mszlu227we8p/AACQRAJ3N1x8TmS2JYWnKr8Ma/document?dl=0&preview=IDENTIDA.DOC&subfolder_nav_tracking=1
Diarios de duelo de Roland Barthes. En el tiempo de mi tesis, la perra Simona Antonia falleció con 18 años y la gata Armonía con 15. Durante esos años convivimos e implicó un duelo importante que cruzó la escritura de la investiracción. Sumado al fallecimiento de mi abuela materna: María del Tránsito Aguirre en septiembre de 2024.
Revisar los trabajos de la cátedra Fals Borda, el grupo de trabajo de procesos y metodologías participativas de CLACSO y uno se sus seminarios, al que se puede acceder en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?app=desktop&v=W8bzPEgslvc. Y uno más, disponible en el siguiente enlace: www.youtube.com/watch?v=AVV4NDpREzs&t=674s
Se escribe este juego de palabras por que de acuerdo a lo expresado por las víctimas, el culto practicado por el grupo de víctimas que participa en la Medida Cautelar, es ocultado a causa de prohibiciones de los actores armados para realizar sus prácticas relacionadas con la concepción de la vida y la muerte, como el ritual de cuerpo ausente, cuerpo presente que se explicará más adelante.
De acuerdo a una de las peticionarias de Madres por la Vida, grupo peticionario de la Medida Cautelar, entiendo la familia extensa en Buenaventura como una red de vencindad, colaboración y solidaridad que arriga prácticas de beneficio común y marca sus comportamientos nutiricionales, culturales y de cuidado. El cocinar en conjunto, cuidar al hijo de mi vecina que al final, al criarse en conjunto, resulta en una familia extensa en número y extendida por el territorio.
Las referencias en corchete, hacen alusión a un dato relevante para la construcción de mi identidad, en línea a las categorías relevantes de esta investiracción. En ese caso, cuando mis padres se referían o aún se refieren a su tono de piel, lo describen como se describe en los corchetes, así se autodescriben o nombran
En la comprensión de las dinámicas de la familia extensa, las comadres son una red de colaboración entre mujeres que se reúnen alrededor de los que haceres domesticos, como puede serlo la cocina y también a compartir tiempo de disfrute como puede ser un baño en el pacífico, el canto o prácticas espirituales.
Miembro de las brigadas de paz, psicólogo actualmente consultor de DDHH. Su producción académica actualmente se centra el los efecto del proceso de paz con los grupos de autodefensa AUC https://www.peacebrigades.org/es/miembros-del-consejo-internacional. El concepto se escuchó en la sesión 6 del curso “Impactos de la desaparición de personas en el contexto de la violencia política y del conflicto” dictada por la Facultad de humanidades y ciencias sociales
Ver el informe “Estado general de la implementación del acuerdo de paz en Colombia” elaborado por el Centro de Pensamiento y diálogo político CEDIPO-CSIVI-FARC; los informes del Instituto Kroc asignado por el Acuerdo de paz epígrafe 6.3.2 como encargado de asistencia técnica para el monitoreo y cumplimiento del acuerdo de paz; igualmente los informes del CINEP, también asignado en los acuerdos de paz en el componente de internacional de verificación, en su informe se hace una mención muy pequeña a la citación de la audiencia (pp.225). Algunos análisis respecto a la aplicación del enfoque étnico se encuentran en las librerías virtuales de Verdad Abierta y un informe en PARES, sin embargo, ninguno trata el problema de investigación que se desarrolla en el presente texto.
Para profundizar, consultar el documental presentado durante la entrega de informe a la JEP por parte de la Fundación Nidya Erika Bautista y la organización Madres por la vida, disponible en la red social Facebook de la Fundación
Tal como testimonian varios exparamilitares vinculados al proceso de Justicia y paz, en especial del Bloque Calima, y por nombrar algunas de las versiones se encuentra la de HH. Esta información fue denunciada en principio por las víctimas en los documentos de solicitud de la medida cautelar presentados a la JEP, y expuesta por la FGN durante su exposición durante la audiencia.
Cada organización, configura su identidad y lucha política con diferentes eslóganes que pronuncian con vigor; así por ejemplo la Comisión Intereclesial de Justicia y paz, apoderados jurídicos de víctimas directas, integra al proceso la frase “sin olvido”. Por su parte el Movimiento Nacional de Crímenes de Estado, una de las organizaciones firmantes de la solicitud, recurren a la interjección “por nuestros desaparecidos…ni un minuto más de silencio.
Lucha política con diferentes eslóganes que pronuncian con vigor; así por ejemplo la Comisión Intereclesial de Justicia y paz, apoderados jurídicos de víctimas directas, integra al proceso la frase “sin olvido”. Por su parte el Movimiento Nacional de Crímenes de Estado, una de las organizaciones firmantes de la solicitud, recurren a la interjección “por nuestros desaparecidos…ni un minuto más de silencio.
Los términos han sido referenciados una y otra vez por las víctimas del territorio, de hecho, la-os abogada-os que hacen parte del trámite, así lo manifestaron durante la audiencia pública, disponible en el siguiente video. Las comillas obedecen a una trasliteración del informe del CNMH, Buenaventura: un puerto sin comunidad (pp. 229)
cita a Paul van Zyl, “Promoviendo la justicia transicional en sociedades postconflicto”, en Félix Reáte- gui (ed.), Justicia transicional: Manual para América Latina, Brasilia, Ministerio de Justicia, Comisión de Amnistía, Centro Internacional para la Justicia Transicional, 2011, p. 50. Disponible en:
https:// www.jep.gov.co/Sala-de-Prensa/Documents/Justicia%20Transicional%20-%20Manual%20ver- si%C3%B3n%20final%20al%2006-06-12.pdf
La organización Ilex, ha emprendido una labor de “justicia racial” relacionada con los datos de la población negra en Colombia, particularmente del Pacífico colombiano: https://www.opensocietyfoundations.org/voices/litigating-for-the-statistical-visibility-of-afrodescendants-in-colombia . Revisar por ejemplo los reportes en los siguientes medios:
https://caracol.com.co/emisora/2020/03/12/cali/1583972021_625146.html
Analizada por la CIDH en las audiencias públicas que siguen: “situación general de los derechos humanos en Colombia” (150ª período de sesiones); “situación de derechos humanos de las mujeres afrodescendientes en Colombia” (147ª período de sesiones); “Situación de derechos humanos de las mujeres en Colombia” (144ª período de sesiones) “situación de defensores y defensoras de derechos humanos en Colombia e implementación de medidas cautelares” (140ª período de sesiones). Disponibles en:
http://www.oas.org/es/cidh/audiencias/advanced.aspx?Lang=es.
El informe de país Colombia, “Verdad, justicia y reparación” aprobado por la CIDH el 31 de diciembre de 2013. Disponible en
http://www.oas.org/es/cidh/docs/pdfs/Justicia-Verdad-Reparacion-es.pdf).