El primero de mis exprofesores: Manuel Salamanca, dictaba la clase de “Teorías del conflicto”, clase en la que más tarde fui monitora de las Palomas de Paz. Estando en la JEP y cumpliendo el ciclo como auxiliar judicial, en el que trabajé por 4 años, le entregué mis funciones a una de las Palomas: Paloma Camelo, con quien nos reencontramos en la JEP, integrando el despacho direccionado por el magistrado Gustavo Salazar Arbeláez, quien en el pasado ocupó el lugar de profesor en los estudios de paz de la Universidad Javeriana y a quien conocí cuando me dictó la clase de “Posconflicto, Paz y Reconciliación”, aunque a veces parecía más de cine y memoria.
Desde el aula perfilé mi interés por dedicar mi trabajo a analizar la guerra. Luego me di cuenta de que estaba sobreanalizada y que, más bien, lo que quería era involucrarme en procesos de fortalecimiento de capacidades e incidencia con y entre las víctimas, también con organizaciones de base para exigir el cumplimiento de los deberes del Estado.
La Universidad Distrital y la Universidad Nacional me han mostrado convivencias otras, en donde la plaza se convierte en influjo de conversaciones culturales, baile, música y flujo de capitales del rebusque: acá no se esconde ni se prohíben las cajas de dulces con las que la comunidad estudiantil busca mejorar sus presupuestos, no se concentran las ventas en favor de la institución prestadora de servicios: educación, alimentación, libros, etc., etc.
Con el magistrado de la Jurisdicción Especial para la Paz, Gustavo Salazar Arbeláez, trabajé más de 5 años. Durante ese período, mis labores caracolearon alrededor del crimen de la desaparición forzada y el fenómeno de la búsqueda del ausente-presente, como se nombra en Buenaventura a los seres queridos desaparecidos y arrebatados forzadamente del territorio.
En ese trasegar, desboqué mi pensamiento al carril del otro, otro-s muerto-s, otredades ausentes, dispersas en siglas, en cifras. He recreado sus vitales modos de vida a través de los relatos narrados por parte de la familia extensa de Buenaventura. Me pregunto si, ¿tal relacionamiento configura un estar en común con el sujeto ausente? La respuesta es tajante: NO, hace falta más, en el verbo NO reposa la carne.
Durante ese período laboral, pude evidenciar la estrategia a través de la cual las víctimas y las organizaciones acompañantes lograron posicionar un procedimiento jurídico preventivo y provisional, para darle unos alcances sin precedentes en la jurisprudencia transicional colombiana: declarar medidas cautelares de protección en lugares donde, según investigaciones y denuncias, reposan los cuerpos de personas desaparecidas forzadamente en el marco de la guerra que sacudió al país, intensificada en diferentes períodos y hoy en tránsito a una de las paces a la luz del Acuerdo de Paz del 2016, negociado entre el Estado colombiano y la exguerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Ejército del Pueblo, FARC-EP.
Este proceso es una de las paces de otras múltiples paces que hacen falta negociar en Colombia. Por lo tanto, aunque las FARC-EP hoy hayan transformado su actuar e identidad a un partido político de civiles, hoy día siguen sacudiendo al país otras confrontaciones armadas por cooptación de terrenos y economías. La violencia no cesa, al contrario, se concentra y recrudece en zonas rurales.
Una medida cautelar en la justicia ordinaria es un proceso accesorio, paralelo a un trámite mayor. Las medidas cautelares las decretan los jueces para proteger personas, bienes, inmuebles u otras materias que se encuentran en riesgo de sufrir afectaciones o daños en el curso de un proceso judicial, y por ello, con el objetivo de asegurar la efectividad de la sentencia, el juez imparte una orden para impedir cualquier intervención a esa materia que está siendo disputada, pretendiendo que mediante la orden se asegure la integralidad del objeto en disputa hasta la publicación de decisión: su sentencia.
Al haber trabajado en función de diversas medidas cautelares en territorios donde pueden encontrarse cuerpos de personas desaparecidas forzadamente, sé de antemano las implicaciones que ha supuesto la confrontación del conocimiento forense, antropológico y jurídico a razón de la imbricación de los 3 componentes del Sistema Integral para la Paz. Estos son: 1) la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD), 2) la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad (CEV), y 3) la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
El devenir laboral, en ocasiones desbordante, alojó palabras en mí que navegan mi corporeidad. Los testimonios y las dinámicas de las víctimas resuenan en mi ser y sensibilizan mis fibras. La temporalidad, los límites y los obstáculos que plantean las interlocuciones burocráticas sacudieron mis preconcepciones respecto al funcionamiento de la justicia. Estos flujos me han dejado rastros, rostros, me han desplazado a objeto, a interfaz, a soporte de trazos, a hoja de representación de nociones fonéticas y gestuales.
Por esta experiencia, cuando pensé en esta tesis, quise recrear la palabra investigación y denominar este trabajo colectivo: investiracción. Adopté la palabra investir para enaltecer los esfuerzos y remarcar la dignidad con la que las víctimas y organizaciones sociales emprenden la búsqueda de los desaparecidos, su acción.
Mi trabajo en la JEP y mi labor con las medidas cautelares la viví como una transmutación: servir de canal entre la Jurisdicción, las entidades del Estado, las víctimas y los comparecientes; es decir, ser un eje articulador entre las pretensiones de cada instancia, negociar y mediar.
A esas voluntades burocráticas, tensiones políticas y disputas epistémicas propias de las instituciones, se contrapusieron las experiencias, los saberes propios y los capitales culturales de la comunidad que, en el caso de Buenaventura, jalonan los procesos jurídicos desde su `sed de búsqueda´ para encontrar a los desaparecidos que reposan en el Estero San Antonio, tal como lo prueban sus indagaciones, las experiencias de violencia que vivieron y, de acuerdo con las declaraciones de los autores del crimen de lesa humanidad de desaparición forzada, quienes han manifestado que, efectivamente, arrojaban cuerpos en el Estero.
Mediante audiencias públicas, cartografías participativas, mesas técnicas, llamamientos, círculos de saber, sanaciones al territorio, entre otras diligencias, quedaron al descubierto inoperancias, dádivas, negligencias, intereses, voluntades y vacíos del Estado frente a la esperanza de encuentro que aguarda en las familias de los desaparecidos en Buenaventura.
Esta investiracción se trata de un análisis acerca de la Medida Cautelar solicitada para el Estero San Antonio. Me propuse indagar con estos escritos la interacción entre poder y saber bajo las condiciones políticas, cientificistas, experienciales y emotivas en las que ha transcurrido el trámite jurídico, en el sentido de identificar la capacidad de incidencia de los saberes y de los repertorios culturales de la comunidad en la conformación de las acciones judiciales gestadas en la JEP.
Con la elaboración de los escritos de la investiracción comprendí que la búsqueda no es personal, es un llamado ético a repensar los valores de la humanidad. Es estatal, en tanto involucra una red de instituciones con el mandato constitucional de asumir, bien sea la tarea de la búsqueda o la mitigación del fenómeno de desaparición forzada. En Buenaventura el transcurrir buscando es ancestral, pues en el-o o-culto se enraíza la resistencia del pueblo negro. Es organizativo y teje `lazos de solidaridad´ que se extienden para proteger la identidad de quien busca y así salvaguardar su vida, amenazada por los perpetradores del crimen, en su mayoría paramilitares de ayer y de hoy, porque en Buenaventura, los actores de la violencia son y han sido los mismos, “mutan, se renombran y enmascaran” (Nota de Campo, Bogotá, mayo de 2022).
De acuerdo con las cartografías realizadas por las Organizaciones de Víctimas, que presentaron a la JEP durante la audiencia pública celebrada en diciembre del año 2021, en palabras del líder Adriel Galván (2021): “Notamos que entre 2004 y 2016 hay un número muy importante de desapariciones forzadas que contrasta con acciones de actores ilegales en el territorio. En el año 2007, en plena actuación de los grupos paramilitares, se desprende una fuerte actuación en el casco urbano. La mayoría de las desapariciones forzadas cometidas en el territorio fueron sobre hombres, el rango de edad dimensiona impacto en la juventud 18-25 años y la mayoría pertenecientes al territorio” (JEP, 2021).
Complementando, la abogada de la Fundación Nydia Erika Bautista, Andrea Torres (2021), indicó en el mismo espacio judicial: “La pobreza en Buenaventura tiene matices que se remontan a la entrada de capitales y la constitución de la ciudad como un puerto. En este sentido, la construcción de un puerto en la Isla de Cascajal, a mediados del siglo XX, representó el inicio del despojo sistemático de la población colombiana que habita estos territorios, segregación social y espacial afectando a las comunidades.” (JEP, 2021).
La zona insular de Buenaventura ha sido afectada por la violencia y las graves violaciones de derechos humanos y de derecho internacional humanitario bajo el conflicto armado, pero también fuera de él, es decir, después de la firma de los acuerdos. Antes y durante la construcción del puerto marítimo, se reportan víctimas de desaparición forzada en este sector. Así, la población que habita la zona que hoy ocupa el puerto fue objeto de masacres, desapariciones forzadas, ejecuciones sumarias, desplazamientos forzados, reclutamiento forzado de menores, violencias sexuales por parte de paramilitares, pre y post desmovilización, entre los que se encuentran Bloque Pacífico, Bloque Calima, Rastrojos, Machos, La Empresa, La Local, guerrilla de las FARC y las disidencias Frente Unido del Pacífico y agentes del Estado, actuando en convivencia, apoyo y tolerancia con todos estos grupos que han operado en la región.
El problema por indagar se centra en sistematizar escritos, narrativas, documentos, procedimientos y otros materiales, para dilucidar cuál es la capacidad de incidencia material y efectiva de la experticia técnica, los saberes locales y la sabiduría ancestral, que los Grupos Peticionarios y las mujeres buscadoras afrodescendientes de Buenaventura, han desarrollado de cara a la interlocución institucional frente a la JEP y especialmente en relación con los procesos técnicos y científicos utilizados por las entidades que conforman el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y Garantías de No Repetición, creados con el propósito de responder a la obligación estatal de buscar a las personas desaparecidas forzadamente.
Aunque el trámite judicial continúa en desarrollo, el alcance de esta investiracción está delimitado entre diciembre del año 2020, año en el que la magistratura aprueba abrir un proceso de avocar conocimiento de la Medida Cautelar en el Estero San Antonio hasta diciembre del año 2022, fecha en la que me desvinculé profesionalmente de la JEP.
INDICE
“el tema de la Medida Cautelar haya sido la frustración, por ejemplo, la inactividad institucional. Entonces como decía Marcela, todo ese tema de la sistematización esta atravesado por el tema emocional y reducirlo a una dimensión sería desconocer que realmente la Medida Cautelar fue emocional en su momento dada por el contexto” (Atar Raya 1,23 de mayo de 2023, Buenaventura )

Investiracción elaborada por Pía Castiblanco Ávila, con la orientación de Ochy Curiel; Presentada a la Maestría de Estudios Culturales de la Universidad Nacional de Colombia, para optar por el título Maestra en Estudios Culturales
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De los diarios de duelo de Roland Barthes.(2022) Este Duelo es el duelo de la amistad perdida, gracias a la cual se facilitó la intermediación para que aplicara a mi segundo empleo profesional que fue la vinculación como auxiliar judicial del despacho liderado por el que fue mi profesor: Gustavo Salazar Arbeláez.
Para ampliar esta visión, puede consultar el capítulo de Mesa Capital titulado ¿qué está pasando con la seguridad en Colombia? En el que dialoga la psicóloga y sanadora ancestral Yensis Bolaños sobre el contexto y la violencia que sucede en el pacífico colombiano junto a los expertos de seguridad Andrés Nieto e Isaac Morales de la Fundación PARES. Disponible en:
Una de las Madres por la Vida, al iniciar una reunión entre los Grupos Peticionarios, las JEP, y la Unidad de Búsqueda, propuso iniciar la reunión que en la JEP y en el marco del trámite de las Medidas Cautelares recibe el nombre de Mesas Técnicas, con un canción, que cantó y animó a las “señitos” es decir, a sus compañeras de búsqueda, a acompañarla con baile y aplausos.
La canción es:
Esta anécdota que en principio pareciera marcar un buen relacionamiento entre las entidades estatales y las Organizaciones Peticionarias, surge de hecho, ante el silencio de las buscadoras quienes habían solicitado que sus prácticas ancestrales fueran incorporadas en las Mesas Técnicas, lo que significaba en términos prácticos, incluir rituales al iniciar las sesiones con el sentido de llamar a los espirítus orishas para que guiarán el curso de la conversa.
Sin embargo, en esta ocasión, el malestar frente al retroceso de la construcción de un plan de búsqueda en el estero, las buscadoras no quisieron realizar ningún ritual.
La madre que sugirió reproducir la canción indicó: “Este es nuestro verdadero himno, nos recuerda cómo viviamos en la buena ventura, como llamabamos a nuestro territorio antes de que la violencia dañara nuestras prácticas ancestrales”
Esta premisa tiene eco en la publicación del medio de comunicación la Silla Vacía, en la que destacan a la lideresa Libia Grueso como “super poderosa de la organización social afro”. Puede consultar en línea a´ca:
Los súper poderosos de la organización social afro e indígena
Archivos como las “Actas de la comisión para las comunidades negras” que contienen las discusiones académicas en torno a la identidad afrocolombiana[1] a propósito de la Constitución de 1991:
https://www.dropbox.com/sh/b13mszlu227we8p/AACQRAJ3N1x8TmS2JYWnKr8Ma/document?dl=0&preview=IDENTIDA.DOC&subfolder_nav_tracking=1
Diarios de duelo de Roland Barthes. En el tiempo de mi tesis, la perra Simona Antonia falleció con 18 años y la gata Armonía con 15. Durante esos años convivimos e implicó un duelo importante que cruzó la escritura de la investiracción. Sumado al fallecimiento de mi abuela materna: María del Tránsito Aguirre en septiembre de 2024.
Revisar los trabajos de la cátedra Fals Borda, el grupo de trabajo de procesos y metodologías participativas de CLACSO y uno se sus seminarios, al que se puede acceder en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?app=desktop&v=W8bzPEgslvc. Y uno más, disponible en el siguiente enlace: www.youtube.com/watch?v=AVV4NDpREzs&t=674s
Se escribe este juego de palabras por que de acuerdo a lo expresado por las víctimas, el culto practicado por el grupo de víctimas que participa en la Medida Cautelar, es ocultado a causa de prohibiciones de los actores armados para realizar sus prácticas relacionadas con la concepción de la vida y la muerte, como el ritual de cuerpo ausente, cuerpo presente que se explicará más adelante.
De acuerdo a una de las peticionarias de Madres por la Vida, grupo peticionario de la Medida Cautelar, entiendo la familia extensa en Buenaventura como una red de vencindad, colaboración y solidaridad que arriga prácticas de beneficio común y marca sus comportamientos nutiricionales, culturales y de cuidado. El cocinar en conjunto, cuidar al hijo de mi vecina que al final, al criarse en conjunto, resulta en una familia extensa en número y extendida por el territorio.
Las referencias en corchete, hacen alusión a un dato relevante para la construcción de mi identidad, en línea a las categorías relevantes de esta investiracción. En ese caso, cuando mis padres se referían o aún se refieren a su tono de piel, lo describen como se describe en los corchetes, así se autodescriben o nombran
En la comprensión de las dinámicas de la familia extensa, las comadres son una red de colaboración entre mujeres que se reúnen alrededor de los que haceres domesticos, como puede serlo la cocina y también a compartir tiempo de disfrute como puede ser un baño en el pacífico, el canto o prácticas espirituales.
Miembro de las brigadas de paz, psicólogo actualmente consultor de DDHH. Su producción académica actualmente se centra el los efecto del proceso de paz con los grupos de autodefensa AUC https://www.peacebrigades.org/es/miembros-del-consejo-internacional. El concepto se escuchó en la sesión 6 del curso “Impactos de la desaparición de personas en el contexto de la violencia política y del conflicto” dictada por la Facultad de humanidades y ciencias sociales
Ver el informe “Estado general de la implementación del acuerdo de paz en Colombia” elaborado por el Centro de Pensamiento y diálogo político CEDIPO-CSIVI-FARC; los informes del Instituto Kroc asignado por el Acuerdo de paz epígrafe 6.3.2 como encargado de asistencia técnica para el monitoreo y cumplimiento del acuerdo de paz; igualmente los informes del CINEP, también asignado en los acuerdos de paz en el componente de internacional de verificación, en su informe se hace una mención muy pequeña a la citación de la audiencia (pp.225). Algunos análisis respecto a la aplicación del enfoque étnico se encuentran en las librerías virtuales de Verdad Abierta y un informe en PARES, sin embargo, ninguno trata el problema de investigación que se desarrolla en el presente texto.
Para profundizar, consultar el documental presentado durante la entrega de informe a la JEP por parte de la Fundación Nidya Erika Bautista y la organización Madres por la vida, disponible en la red social Facebook de la Fundación
Tal como testimonian varios exparamilitares vinculados al proceso de Justicia y paz, en especial del Bloque Calima, y por nombrar algunas de las versiones se encuentra la de HH. Esta información fue denunciada en principio por las víctimas en los documentos de solicitud de la medida cautelar presentados a la JEP, y expuesta por la FGN durante su exposición durante la audiencia.
Cada organización, configura su identidad y lucha política con diferentes eslóganes que pronuncian con vigor; así por ejemplo la Comisión Intereclesial de Justicia y paz, apoderados jurídicos de víctimas directas, integra al proceso la frase “sin olvido”. Por su parte el Movimiento Nacional de Crímenes de Estado, una de las organizaciones firmantes de la solicitud, recurren a la interjección “por nuestros desaparecidos…ni un minuto más de silencio.
Lucha política con diferentes eslóganes que pronuncian con vigor; así por ejemplo la Comisión Intereclesial de Justicia y paz, apoderados jurídicos de víctimas directas, integra al proceso la frase “sin olvido”. Por su parte el Movimiento Nacional de Crímenes de Estado, una de las organizaciones firmantes de la solicitud, recurren a la interjección “por nuestros desaparecidos…ni un minuto más de silencio.
Los términos han sido referenciados una y otra vez por las víctimas del territorio, de hecho, la-os abogada-os que hacen parte del trámite, así lo manifestaron durante la audiencia pública, disponible en el siguiente video. Las comillas obedecen a una trasliteración del informe del CNMH, Buenaventura: un puerto sin comunidad (pp. 229)
cita a Paul van Zyl, “Promoviendo la justicia transicional en sociedades postconflicto”, en Félix Reáte- gui (ed.), Justicia transicional: Manual para América Latina, Brasilia, Ministerio de Justicia, Comisión de Amnistía, Centro Internacional para la Justicia Transicional, 2011, p. 50. Disponible en:
https:// www.jep.gov.co/Sala-de-Prensa/Documents/Justicia%20Transicional%20-%20Manual%20ver- si%C3%B3n%20final%20al%2006-06-12.pdf
La organización Ilex, ha emprendido una labor de “justicia racial” relacionada con los datos de la población negra en Colombia, particularmente del Pacífico colombiano: https://www.opensocietyfoundations.org/voices/litigating-for-the-statistical-visibility-of-afrodescendants-in-colombia . Revisar por ejemplo los reportes en los siguientes medios:
https://caracol.com.co/emisora/2020/03/12/cali/1583972021_625146.html
Analizada por la CIDH en las audiencias públicas que siguen: “situación general de los derechos humanos en Colombia” (150ª período de sesiones); “situación de derechos humanos de las mujeres afrodescendientes en Colombia” (147ª período de sesiones); “Situación de derechos humanos de las mujeres en Colombia” (144ª período de sesiones) “situación de defensores y defensoras de derechos humanos en Colombia e implementación de medidas cautelares” (140ª período de sesiones). Disponibles en:
http://www.oas.org/es/cidh/audiencias/advanced.aspx?Lang=es.
El informe de país Colombia, “Verdad, justicia y reparación” aprobado por la CIDH el 31 de diciembre de 2013. Disponible en
http://www.oas.org/es/cidh/docs/pdfs/Justicia-Verdad-Reparacion-es.pdf).