“hay que cogerlo con lupa porque es mucha información para poderla organizar” (Marcela Girlando en la Atar Raya 1, 25 de mayo de 2023)
En el libro “Contrapedagogías de la crueldad” (2018), Rita Segato señala los recursos de edición y reescritura a los que acudió, con el propósito de hacer comprensibles los discursos que expuso en tres clases dictadas en la Facultad Libre de Rosario, incluidas en el libro. La académica reorganizó sus presentaciones y las interlocuciones con la audiencia en un texto coherente, en consideración a que “la palabra hablada es, algunas veces, sorprendentemente agramatical y antiestética [ante ello, fue] completando las lagunas inevitables que dejamos al hablar” (Segato, 2018, p. 9).
Las representaciones que Rita Segato incluye en su libro son muestra de su preferencia por la “deriva”, “stream of consciousness” o “flujos de consciencia” (Segato, 2018, p. 10), siendo un modo de escritura que evoca la conversación con el lector, incluso alcanzando “grados esotéricos o subterráneos” (Segato, 2018, p. 10). Al respecto, señala:
“Al cabo de muchos años de experiencia como educadora y conferencista he comprendido que los cuerpos en co-presencial conversan y que la exposición nunca es, en realidad, un monólogo […] basta con que [el orador] tenga el coraje de abandonar los papeles que ha preparado y se entregue a la deriva de esa interacción sutil que es la escena del conferencista y su público” (Segato, 2018, p. 17).
Desde la propuesta de Segato, se relató la primera Atar Raya al margen de la investiracción, que tuvo lugar en el territorio de Buenaventura:
Primer tránsito: Luego de varios intentos con unos y otras solicitantes de la Medida Cautelar, logramos concretar una fecha para el primer encuentro presencial. No sería con las “patidescalzas”, de la Fundación Madres por la Vida. El 24 de mayo de 2023, entre sollozos, a las 9:19 de la mañana, tomé vuelo hacia Palmira, Valle del Cauca.
El llanto no da tregua: “Durante mucho tiempo algunas personas creyeron que, si el horror podía hacerse vívido, la mayoría de la gente entendería que la guerra es una atrocidad, una insensatez” (Sontag, 2010, p. 23). Me resultó, al menos inquietante, que un nuevo encuentro con la desaparición forzada estuviese acompañado de un vuelo al son del incesante llanto de un infante.
Segundo tránsito: el bus de Palmira a Cali. En anteriores viajes, como funcionaria pública vinculada a la Jurisdicción, mi presupuesto se respaldaba con el cobro posterior de los gastos de una comisión de servicios que radicaba en la Secretaría de la JEP. Ahora, debía pensar con mayor detalle mis recorridos. No tenía margen para el error; el equívoco supondría un gasto adicional y reduciría el tiempo fraccionado en la agenda del viaje, ya de por sí corto.
Tercer asiento: me desplazo ahora de Cali hacia Buenaventura. En el camino recibo un anhelado llamado: era Diana, una contratista de la Secretaría de la JEP que conformaba, en ese entonces, la Oficina de Talento Humano. Diana me solicitaba remitirle más soportes para continuar con el proceso de selección que me vincularía de nuevo a la Jurisdicción, de donde salí el 31 de diciembre de 2022. La alegría y la inquietud me invadían. Diana sentenció la urgencia con la que necesitaba los documentos, y la señal de telefonía era cada vez más intermitente: cosas de la “Colombia profunda”, descripción que, según mi posición, se ha venido posicionando para justificar la precariedad de la prestación de servicios sociales en territorios que no son priorizados por el centralismo estatal. Al final, la inmediatez de mi envío no aseguró el boleto de reingreso a la JEP.
Desvío: Por cuestiones administrativas, el proceso no resultó en beneficio para mí; pero esa es otra historia que, en todo caso, toca una constante en los sistemas burocráticos de los Estados modernos: la rotación y fuga de personal y la precarización en la contratación que disminuye el marco de protección de derechos laborales por el auge en los modelos de contratación por servicios.
Continúa el tránsito <2>: Retomando, en el bus hacia Buenaventura, todos se saludan. Al tiempo, me lanzan miradas de intriga, también las lanzan hacia Jorge, uno de los pasajeros del colectivo. Una fila adelante está Clavelito. Ella tiene dos hijos en Armenia, que salieron porque “la cosa está dura”. Clavelito vive en Cali y regresa a Buenaventura por el cumpleaños 90 de su madre. Jorge, el “señor de las pólizas”, discute lo que la señal de telefonía le permite: menciona el muelle 11, las operaciones, la carga, los camiones que necesita; al tiempo que alza su voz, se enmudecen las conversaciones paralelas, incluida la de Clavelito, que departía con “el paisa”, quien también se pavoneaba por la edad de su madre, que ronda los 90 años y “como usted ve, está enterita, porque a Dios gracias, trabajo no nos ha faltado”. El paisa y su madre van cargados de cajas de icopor que exhalan aromas a guiso.
“Ten cuida’o con el camaleón/ Aprende a reconocerlo, aunque cambie de color// Ten cuida’o con el camaleón aunque te enseñe la cara, no te muestra el corazón” corea Rubén Blades en una canción que se volvió un mantra a lo largo del camino en el bus.
Luego de dos horas, el bus se detiene, anunciando un monumental trancón.
“Ah, eso siempre es lo mismo acá.”
“Si no es un camión varado, es otra vaina.”
“Tanto alboroto allá, que con todo nuevo, y para entrar es lo mismo.”
Se refieren a las expectativas por el primer gobierno de izquierda en Colombia, liderado por el presidente Gustavo Petro, quien durante la campaña y en discursos prometía la llegada del Cambio, como lema de su gobierno:
“Buenaventura y los pueblos del Litoral Pacífico, en general, que es la región más empobrecida de Colombia… Buenaventura tiene cómo comunicarse con el mundo. Sobra decirlo, hay un puerto, ahí está el mar. Y si yo cojo ese océano para cualquier distancia, casi que me junto sin pasar una sola montaña con los países más ricos de la tierra, con el poder mundial…
También, lamentablemente, de Buenaventura sale la economía ilícita. Y la economía ilícita ha traído la violencia entre las juventudes de Buenaventura y del Litoral Pacífico, en general.
Es decir, un tema como la paz está ligado a un tema que tiene que ver en si tenemos la posibilidad de usar el territorio para progresar colectivamente o no. Y este territorio tiene, en primerísimo lugar, una enorme ventaja: el océano, el puerto. Pero, ¿para quién es el puerto?
Este gobierno se encuentra con unos contratos de concesión, que les permite a unas personas usar, vivir y enriquecerse del puerto, pero no encuentro a la población de Buenaventura… en su afán, yo le llamo esclavista, de considerar que por derecho tenían propiedad sobre la propiedad pública… una concesión de un pedazo del puerto revirtió, porque se acabó el contrato… La orden que yo di, como Presidente de la República, es que ese pedazo de muelle que revierte a la Nación debe ser para los pescadores de Buenaventura tradicionales.
Entonces, a Buenaventura hay que mirarla es por el puerto, no por la población que vive alrededor del puerto. Nos miran como cosas. Miran el territorio solo para usarlo en beneficio de un pequeño grupo de personas que se enriquecen, pero la población sigue siendo mirada como esclava, como sierva. Pues eso fue lo que quisimos cambiar nosotros. Y aquí, en realidad, hay que mover el Estado como se mueve un elefante. Porque es un Estado mal acostumbrado” (Petro, 2024).
Eduardo Restrepo y Axel Rojas escriben: “No hay un nosotros (modernidad) sin que al mismo tiempo se defina un no-nosotros, un ellos (no-modernidad). Al definir un espacio, al trazar unos bordes, al mismo tiempo se define un interior y un exterior” (Restrepo & Rojas, 2010, p. 18). La modernidad, como proyecto civilizatorio, pone en juego justamente esa división: el nosotros que determina un ellos. La capacidad interventora del nosotros se extiende sobre territorios, comunidades, corporalidades, subjetividades y prácticas catalogadas como no modernas.
En ese bus estábamos los que sorteamos por instantes las peripecias de los ellos, asumidos fuera de la modernidad, sorteando las intempestivas movidas de la única entrada y salida directa a Buenaventura. La alterna es la vía a Mediacanoa, que aumenta el tiempo de llegada.
Esta vez fue un árbol lo que detuvo el paso y, según se rumoró en el bus, los motivos son variados: caídas de rocas, erosiones del terreno, hundimientos de suelo, desmoronamientos, declinaciones de muros de contención; grietas y más grietas, heridas en los suelos ocasionadas por el inclemente clima y la falta de acción institucional en favor de la seguridad de los transeúntes. La espacialidad da cuenta de proyectos a media marcha en el territorio bonaverense.
Aprovechamos para bajar a “estirar las piernas y despertar el culo”, le dijo el paisa a su madre. Cerca, alguien ondea una bandera roja que nos llama cual bovinos. Noté los avisos de “Se Busca” adheridos a los muros de los postes de electricidad. Una luz centellea bajo los rayos del sol de casi mediodía. Los carteles exhiben el rostro de un joven muchacho desaparecido en 2001. La geopolítica empieza a marcar lo cotidiano. Geografías del terreno lo nombra Ulrich Oslender (2008).
Retomamos el camino y resuenan los susurros. Nadie parece interesado en revelar sus destinos para responder la pregunta del conductor:
“¿Pa’ dónde es que van ustedes?”
“Comuna 4.”
“Alfonso López.”
Se bajan las seños y las esperan, según mi conteo, tres y hasta ocho personas. El conductor grita:
“¡Hasta aquí llego!”
Le protestan, pero no hay modo de interpelar su decisión.
Tercer tránsito: Eder, un motoratón, me lleva hasta Los Delfines, donde Martha, del MOVICE (Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado), me aconsejó hospedarme. Allí, en Los Delfines, aguardo por la confirmación de Martha para la reunión del día siguiente. No queda más que la espera y los juegos de la luz a los que me invita la contemplación del atardecer.
INDICE
“el tema de la Medida Cautelar haya sido la frustración, por ejemplo, la inactividad institucional. Entonces como decía Marcela, todo ese tema de la sistematización esta atravesado por el tema emocional y reducirlo a una dimensión sería desconocer que realmente la Medida Cautelar fue emocional en su momento dada por el contexto” (Atar Raya 1,23 de mayo de 2023, Buenaventura )

Investiracción elaborada por Pía Castiblanco Ávila, con la orientación de Ochy Curiel; Presentada a la Maestría de Estudios Culturales de la Universidad Nacional de Colombia, para optar por el título Maestra en Estudios Culturales
© All Rights Reserved.
Para ampliar esta visión, puede consultar el capítulo de Mesa Capital titulado ¿qué está pasando con la seguridad en Colombia? En el que dialoga la psicóloga y sanadora ancestral Yensis Bolaños sobre el contexto y la violencia que sucede en el pacífico colombiano junto a los expertos de seguridad Andrés Nieto e Isaac Morales de la Fundación PARES. Disponible en:
Una de las Madres por la Vida, al iniciar una reunión entre los Grupos Peticionarios, las JEP, y la Unidad de Búsqueda, propuso iniciar la reunión que en la JEP y en el marco del trámite de las Medidas Cautelares recibe el nombre de Mesas Técnicas, con un canción, que cantó y animó a las “señitos” es decir, a sus compañeras de búsqueda, a acompañarla con baile y aplausos.
La canción es:
Esta anécdota que en principio pareciera marcar un buen relacionamiento entre las entidades estatales y las Organizaciones Peticionarias, surge de hecho, ante el silencio de las buscadoras quienes habían solicitado que sus prácticas ancestrales fueran incorporadas en las Mesas Técnicas, lo que significaba en términos prácticos, incluir rituales al iniciar las sesiones con el sentido de llamar a los espirítus orishas para que guiarán el curso de la conversa.
Sin embargo, en esta ocasión, el malestar frente al retroceso de la construcción de un plan de búsqueda en el estero, las buscadoras no quisieron realizar ningún ritual.
La madre que sugirió reproducir la canción indicó: “Este es nuestro verdadero himno, nos recuerda cómo viviamos en la buena ventura, como llamabamos a nuestro territorio antes de que la violencia dañara nuestras prácticas ancestrales”
Esta premisa tiene eco en la publicación del medio de comunicación la Silla Vacía, en la que destacan a la lideresa Libia Grueso como “super poderosa de la organización social afro”. Puede consultar en línea a´ca:
Los súper poderosos de la organización social afro e indígena
Archivos como las “Actas de la comisión para las comunidades negras” que contienen las discusiones académicas en torno a la identidad afrocolombiana[1] a propósito de la Constitución de 1991:
https://www.dropbox.com/sh/b13mszlu227we8p/AACQRAJ3N1x8TmS2JYWnKr8Ma/document?dl=0&preview=IDENTIDA.DOC&subfolder_nav_tracking=1
Diarios de duelo de Roland Barthes. En el tiempo de mi tesis, la perra Simona Antonia falleció con 18 años y la gata Armonía con 15. Durante esos años convivimos e implicó un duelo importante que cruzó la escritura de la investiracción. Sumado al fallecimiento de mi abuela materna: María del Tránsito Aguirre en septiembre de 2024.
Revisar los trabajos de la cátedra Fals Borda, el grupo de trabajo de procesos y metodologías participativas de CLACSO y uno se sus seminarios, al que se puede acceder en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?app=desktop&v=W8bzPEgslvc. Y uno más, disponible en el siguiente enlace: www.youtube.com/watch?v=AVV4NDpREzs&t=674s
Se escribe este juego de palabras por que de acuerdo a lo expresado por las víctimas, el culto practicado por el grupo de víctimas que participa en la Medida Cautelar, es ocultado a causa de prohibiciones de los actores armados para realizar sus prácticas relacionadas con la concepción de la vida y la muerte, como el ritual de cuerpo ausente, cuerpo presente que se explicará más adelante.
De acuerdo a una de las peticionarias de Madres por la Vida, grupo peticionario de la Medida Cautelar, entiendo la familia extensa en Buenaventura como una red de vencindad, colaboración y solidaridad que arriga prácticas de beneficio común y marca sus comportamientos nutiricionales, culturales y de cuidado. El cocinar en conjunto, cuidar al hijo de mi vecina que al final, al criarse en conjunto, resulta en una familia extensa en número y extendida por el territorio.
Las referencias en corchete, hacen alusión a un dato relevante para la construcción de mi identidad, en línea a las categorías relevantes de esta investiracción. En ese caso, cuando mis padres se referían o aún se refieren a su tono de piel, lo describen como se describe en los corchetes, así se autodescriben o nombran
En la comprensión de las dinámicas de la familia extensa, las comadres son una red de colaboración entre mujeres que se reúnen alrededor de los que haceres domesticos, como puede serlo la cocina y también a compartir tiempo de disfrute como puede ser un baño en el pacífico, el canto o prácticas espirituales.
Miembro de las brigadas de paz, psicólogo actualmente consultor de DDHH. Su producción académica actualmente se centra el los efecto del proceso de paz con los grupos de autodefensa AUC https://www.peacebrigades.org/es/miembros-del-consejo-internacional. El concepto se escuchó en la sesión 6 del curso “Impactos de la desaparición de personas en el contexto de la violencia política y del conflicto” dictada por la Facultad de humanidades y ciencias sociales
Ver el informe “Estado general de la implementación del acuerdo de paz en Colombia” elaborado por el Centro de Pensamiento y diálogo político CEDIPO-CSIVI-FARC; los informes del Instituto Kroc asignado por el Acuerdo de paz epígrafe 6.3.2 como encargado de asistencia técnica para el monitoreo y cumplimiento del acuerdo de paz; igualmente los informes del CINEP, también asignado en los acuerdos de paz en el componente de internacional de verificación, en su informe se hace una mención muy pequeña a la citación de la audiencia (pp.225). Algunos análisis respecto a la aplicación del enfoque étnico se encuentran en las librerías virtuales de Verdad Abierta y un informe en PARES, sin embargo, ninguno trata el problema de investigación que se desarrolla en el presente texto.
Para profundizar, consultar el documental presentado durante la entrega de informe a la JEP por parte de la Fundación Nidya Erika Bautista y la organización Madres por la vida, disponible en la red social Facebook de la Fundación
Tal como testimonian varios exparamilitares vinculados al proceso de Justicia y paz, en especial del Bloque Calima, y por nombrar algunas de las versiones se encuentra la de HH. Esta información fue denunciada en principio por las víctimas en los documentos de solicitud de la medida cautelar presentados a la JEP, y expuesta por la FGN durante su exposición durante la audiencia.
Cada organización, configura su identidad y lucha política con diferentes eslóganes que pronuncian con vigor; así por ejemplo la Comisión Intereclesial de Justicia y paz, apoderados jurídicos de víctimas directas, integra al proceso la frase “sin olvido”. Por su parte el Movimiento Nacional de Crímenes de Estado, una de las organizaciones firmantes de la solicitud, recurren a la interjección “por nuestros desaparecidos…ni un minuto más de silencio.
Lucha política con diferentes eslóganes que pronuncian con vigor; así por ejemplo la Comisión Intereclesial de Justicia y paz, apoderados jurídicos de víctimas directas, integra al proceso la frase “sin olvido”. Por su parte el Movimiento Nacional de Crímenes de Estado, una de las organizaciones firmantes de la solicitud, recurren a la interjección “por nuestros desaparecidos…ni un minuto más de silencio.
Los términos han sido referenciados una y otra vez por las víctimas del territorio, de hecho, la-os abogada-os que hacen parte del trámite, así lo manifestaron durante la audiencia pública, disponible en el siguiente video. Las comillas obedecen a una trasliteración del informe del CNMH, Buenaventura: un puerto sin comunidad (pp. 229)
cita a Paul van Zyl, “Promoviendo la justicia transicional en sociedades postconflicto”, en Félix Reáte- gui (ed.), Justicia transicional: Manual para América Latina, Brasilia, Ministerio de Justicia, Comisión de Amnistía, Centro Internacional para la Justicia Transicional, 2011, p. 50. Disponible en:
https:// www.jep.gov.co/Sala-de-Prensa/Documents/Justicia%20Transicional%20-%20Manual%20ver- si%C3%B3n%20final%20al%2006-06-12.pdf
La organización Ilex, ha emprendido una labor de “justicia racial” relacionada con los datos de la población negra en Colombia, particularmente del Pacífico colombiano: https://www.opensocietyfoundations.org/voices/litigating-for-the-statistical-visibility-of-afrodescendants-in-colombia . Revisar por ejemplo los reportes en los siguientes medios:
https://caracol.com.co/emisora/2020/03/12/cali/1583972021_625146.html
Analizada por la CIDH en las audiencias públicas que siguen: “situación general de los derechos humanos en Colombia” (150ª período de sesiones); “situación de derechos humanos de las mujeres afrodescendientes en Colombia” (147ª período de sesiones); “Situación de derechos humanos de las mujeres en Colombia” (144ª período de sesiones) “situación de defensores y defensoras de derechos humanos en Colombia e implementación de medidas cautelares” (140ª período de sesiones). Disponibles en:
http://www.oas.org/es/cidh/audiencias/advanced.aspx?Lang=es.
El informe de país Colombia, “Verdad, justicia y reparación” aprobado por la CIDH el 31 de diciembre de 2013. Disponible en
http://www.oas.org/es/cidh/docs/pdfs/Justicia-Verdad-Reparacion-es.pdf).