Mencionó en la apertura espiritual de la audiencia, Diego Puertocarrero:
“Estamos llamando aquí a nuestros ancestros, a la comisión indígena, a la comisión africana, a la comisión india, que lleguen y tomen control de este espacio, este espacio que es un espacio de armonización que busca encontrar una salida a nuestro recorrido. Por eso les pido que cerremos nuestros ojos y nos encontremos en qué traemos a este espacio” (JEP, 2021).
Luego, reactivando el ombligo energético que se componía con las fotografías de los desaparecidos y ofrendas, mencionó:
“Traigamos el Estero al espacio, para que nos hable, nos dé luces, esos sonidos del Estero, sus pájaros, su olor, su brisa, su manglar, y todos decimos: aché, aché y aché” (JEP, 2021).
Un torrente circuló el auditorio del Salón Madera del Centro Cultural, Patrimonio y Memoria de Cali los días 16 y 17 de diciembre de 2021. Allí, flores, siluetas, tejidos, estampas, logos, tabaco, frutas, hierbas y una tumba hicieron presencia, una tumba “sin cadáver y acompañada de luto con cuatro velas”, como cantaba Marcela Giraldo ante la representación de la tumba “del cuerpo ausente-presente”.
El pasado en el presente reclamó representación, el legado ancestral reengendra formas propias; el pasado, entonces, cataliza la curación postraumática y, por tanto, implica al futuro a punto “de desplegarse al menos conscientemente enfrentado y desafiado” (Saadi & Abu-Lughod, 2017, p. 198). La “interpretación del presente se encuentra en la invocación del pasado, sino la incertidumbre acerca de si el pasado realmente lo es, si está concluido o si continúa vivo, quizá bajo distintas formas” (Said, 1993, p. 35).
El encuentro descrito obedeció a la orden impartida por la Jurisdicción Especial para la Paz, particularmente, del Tribunal de Paz, Sección Ausencia de Reconocimiento (SAR), cuya magistratura, mediante auto AT 236, citó a audiencia pública, en el marco del trámite de solicitud de medidas cautelares al Estero San Antonio en Buenaventura, donde se denuncia la presencia de cuerpos de personas desaparecidas forzadamente.
Quizá Salmona, al valerse de su distintivo material de construcción para cimentar el laberinto que alza el Centro Cultural, bifurcado desde el centrípeto jardín interior, no imaginó que fuera a alojar a más de una decena de instituciones gubernamentales guardianas ante la ley, quienes esta vez no entregarían un banco de espera a las víctimas; a cambio, resolverían las inquietudes que por años las han aquejado, cuestionarios que remitieron a través de la JEP y que, por orden de la institución, debían responder presencialmente en el auditorio.
La SAR ha convocado audiencias públicas, en las que se busca dignificar a las víctimas vinculadas, reconocer sus saberes, luchas, daños, dar valía a sus derechos en el SIVJRNR y, para el caso de la solicitud de protección al Estero San Antonio, “abrir un espacio para la presentación, aclaración y ampliación […] de información y […] adelantar un diálogo público en el que las instituciones estatales de los diversos niveles, nacional, regional y local, den cuenta de las acciones realizadas, así como de los planes, programas, proyectos y actividades en curso a ejecutarse y los recursos asignados, orientados a proteger los derechos de las víctimas de desaparición forzada”.
Estas audiencias tienen poca —si no nula— incidencia en los informes de los principales observatorios, centros de pensamiento e incluso en la Secretaría Técnica nombrada por el Acuerdo de Paz. En los documentos que las citan, la dimensión de lo simbólico y su relación con la reparación es inadvertida, aun cuando la difusión de los medios de comunicación de las representaciones simbólicas ha contado con una cobertura.
Incluso, de manera general, la producción académica sigue construyendo escenarios futuros del funcionamiento de la Jurisdicción, conceptualizando términos como “justicia epistémica”, propuesto por el investigador Óscar Gómez Córdoba, o de “reparación cultural”, presentado por el abogado y doctor Fernando Charria García. Aún no se incluyen estas acciones que intentan, tal como exigen las víctimas, hacer del proceso una medida de satisfacción de derechos y reparaciones.
De acuerdo con el enfoque psicoespiritual y las negociaciones en las Mesas Técnicas entre las Organizaciones Peticionarias, las y los solicitantes, sin conceptualizarlo, tenían claro cómo una serie de dispositivos simbólicos y fuentes extrasomáticas de información podrían controlar la conducta (Geertz, 2007, p. 57) del auditorio. Su imaginación produjo formas concretas de representación y modos materiales de trasladar al auditorio sus experiencias de existencia física.
En palabras de Geertz, la audiencia permitió el cruce del “modo de representación y [el] contenido sustantivo”; coincidiendo, entonces, el ser con el hecho. En términos de Marx, “tanto con lo que producen [las personas solicitantes] como cómo lo producen [las materias simbólicas instaladas]” (Geertz, 2007, p. 29).
Algunas de esas negociaciones para crear la audiencia desde los sentidos propios y recrear el territorio fueron el resultado de las consultas a los orishas y de palabreos armónicos entre los líderes espirituales de cada Grupo Peticionario que integraban el Grupo Psicoespiritual. Luego de los espacios autónomos, los líderes y lideresas de los Grupos Peticionarios precisaban que:
El territorio de Buenaventura se ha reconfigurado a causa del conflicto armado, con él, las prácticas culturales respecto a la vida y la muerte.
La perspectiva de género es fundamental tanto en las participaciones como en los recursos reparadores y culturales.
La audiencia debe dar lugar a personajes en riesgo de extinción: como sabedoras, piangueras, orishas, parteras, pescadores.
La presencia orisha debe hacer parte del ritual inicial.
Al denotar en materiales escritos la desaparición, debe estar acompañada del adverbio forzadamente, pues representa luchas y reconocimientos hacia las víctimas que se vienen intentando ocultar.
Para trabajar la ancestralidad, las Madres por la Vida han elaborado con el equipo de la Fundación Nydia Erika Bautista, un documental que muestra la concepción de la vida, la muerte y en particular del ombligar.
Respecto a la línea del tiempo, existe material a puño y letra de las víctimas que podría incorporarse a la construcción audiovisual.
Existe una colcha que representa las resistencias y las luchas de las buscadoras; así mismo, se ha pintado un mural con los rostros de las personas desaparecidas que proponen llevar a la audiencia en fotografía.
El primer día tendría una remoción espiritual y, para el segundo, se busca más tranquilidad y mostrar la fuerza y el sabor de la región; por ejemplo, con música como el guaguancó, instrumentos como el cununo, el tambor, la marimba.
La instalación debería formar la figura del Estero y, dado que la cultura afro es narrativa, las experiencias durante la búsqueda deberían ser contadas, relatadas y no escritas, incluir los sonidos de Buenaventura. Allí se contarían los riesgos, las formas de búsqueda propias de la región, como acudir a los sabedores, aunque se alerta de los posibles riesgos que podrían ocasionar contar estas historias, pues sería muy fácil identificarlas. Se cuentan experiencias significativas de violencias contra las mujeres y de respuestas institucionales que han recibido las víctimas en el proceso de búsqueda.
Las organizaciones cuentan con elementos de memoria.
Respecto a la pintura, proponen la representación de una mujer, su vientre.
El territorio no es solo urbano; son ríos y sus alrededores, la importancia de la mujer pianguera, relaciones de trueque, el baño en el Estero. Los puentes y las construcciones palafíticas deben estar presentes.
Estos elementos simbólicos hicieron presencia en el auditorio y estuvieron explicados y acompañados por la palabra dulce de las líderes y Diego Portocarrero del Grupo 15+1, quien mencionó:
“Hemos escuchado voces de resistencia, cómo las organizaciones han hecho juntanza para argumentar lo necesario de la búsqueda en el Estero, y también hemos escuchado a gran parte de la institucionalidad y seguimos en el camino porque creemos que la respuesta la buscamos juntos, y creemos que las víctimas del territorio buscador de Buenaventura han buscado siempre y han hecho su parte, más que su parte, y seguiremos haciendo de nuestra parte” (JEP, 2021).
Marcela Giraldo, del mismo Grupo, explicó al auditorio:
“Para el pueblo afro la vida y la muerte están unidas, están articuladas, por eso hoy, en homenaje a la vida y a la muerte encendemos estas velas; la del centro es la vela encendida a Cristo, y las cuatro velas en honor a nuestras hermanas y hermanos desaparecidos. Este ritual de llamamiento, donde seguimos buscándolos y los seguimos esperando. Por eso, en este espacio nos unimos espiritualmente a nuestros ancestros, a nuestras ancestras, a nuestros hermanos que nos han precedido, pero también invocando y llamando a nuestros seres queridos para que aparezcan. Queremos tenerlos en medio de nosotros, porque vivos se los llevaron y vivos los queremos” (JEP, 2021).
Como parte de los actos de apertura de la citada audiencia, la magistrada Heidy Baldosea, representante de las comisiones étnico-racial y de género de la JEP, saludaba al auditorio señalando que la materialización del enfoque étnico-racial es un mandato legal, “un deber moral y ético [que debe asumir] la necesidad de descolonizar la justicia y, sobre todo, el desescalamiento de las relaciones asimétricas por violencias estructurales […siendo así, la Jurisdicción debe] garantizar la participación más amplia e informada que, para los pueblos étnicos, [constituye] una participación en consonancia a los principios [por los que] durante años estos pueblos han luchado” (JEP, 2021).
El auditorio se convirtió en “espacio de máxima proximidad entre el orden de las categorías y la experiencia sensible”. Las instalaciones en el recinto evocaron transformaciones de las relaciones mágico-espirituales a causa de la violación; se intentaba, con este despliegue, propiciar una “praxis colaborativa, una estética relacional” (Zuñiga, 2008, p. 15) que fomentara los canales de comunicación entre la esfera institucional y las redes comunitarias. Lo relacional “invoca a los anónimos, a los outsiders […] a formar parte de sus ‘situaciones’ en tiempo real” (Zuñiga, R. 2008, p. 15).
Formando “zonas de encuentro” (Zuñiga, 2008, p. 20) y diálogo en los que pueden interactuar los participantes. El espíritu, el cuerpo-territorio y el alma se transforman en alabao. La música contribuye como forma de publicidad que implica deliberación o que promueve la lucha política; mantiene vivos los sentimientos de solidaridad y comunidad. Laura Rosa Vélez, de Madres por la Vida, y el delegado de la Defensoría del Pueblo, Jorge Washington, bailaron delante del ombligo energético dispuesto en la audiencia, ambos afrodescendientes, ambos de Buenaventura. La danza acercó a las víctimas y a las entidades, conformando una relación con la humanidad que no habían recibido en el pasado.
El escenario de justicia centralizando a las víctimas rompió, por un instante siquiera, el hermetismo que los jueces suelen interponer en aras de preservar la imparcialidad de sus fallos. Y es que esa distancia estructural ha tenido hondas consecuencias en el imaginario que las víctimas tienen de la justicia, encarnada en una frígida y distante mujer del altiplano, de la nevera (Bogotá), que no oye sus peticiones, que no baila sus cantos. En la audiencia de Cali, las víctimas ocuparon la primera fila y enaltecieron el espacio con sonoridades y musicalidad de su territorio. También dispusieron en la escena los rostros por los que nadie responde: sus seres queridos ausentes, presentes.
Si, como considera Poulantzas (citado por Hall, 2010, p. 225), la clase dominante ha sido la institución jurídica y esta, durante la audiencia, homenajeó las luchas de las víctimas y a sus seres queridos desaparecidos, a su vez permitió e integró al estudio jurídico su producción semántica, su “descripción densa” (Gilbert, citado por Geertz, 2003, p. 21) y de “energía humana” (Hall, citando a Williams, 1961, p. 225). Los medios de producción intelectual en el escenario jurídico transicional no son soterrados por dicha clase; la “coherencia imaginativa” (Hall, 2010, p. 227) de las víctimas y, con ella, su ideología consiguen un lugar institucional. Contradiciendo a Poulantzas, la región jurídica transicional no enmascararía al nivel económico, pues su operación no está en función de la misma.
Entonces, en el proceso transicional, la audiencia es una práctica cultural. Los modos de vida se figuraron, el lenguaje explicó y cuestionó al poder. La ideología de los grupos subalternos luchó en cada reunión preparatoria para la audiencia por ganar ese espacio de representación durante la misma. La conciencia de grupo influyó en el desarrollo de la agenda de la diligencia. Las imágenes revistieron el auditorio, sonidos sobrevolaron el ambiente, se presentaron y categorizaron los significados que dan sentido a la búsqueda de los seres queridos, se dio lugar y valor a las experiencias propias.
Diego Portocarrero cerró el primer día de audiencia indicando:
“…dejamos este espacio con la reafirmación de la comisión indígena, africana, ancestros, ancestras, santos y nuestros muertos para que sigan iluminando este espacio. Dejamos este espacio con el Elegüa que abre los caminos, que abra el entendimiento. Dejamos estos espacios con la fuerza de todas y cada uno de los buscadores y buscadoras que hoy no están, pero que están en el territorio, con la esperanza de esta audiencia. ¡Aché, aché, aché!” (JEP, 2021).
En la apertura del segundo día de audiencia, Leyda Moreno Moreno, de Madres por la Vida, armonizaba el espacio con las siguientes palabras:
“Así como nos hemos unido hoy haciendo una figura como telaraña, una red de corazones de reparación de dolores. Así como todos y todas estamos aquí con la esperanza de que todo este territorio sienta, bonaverense, negro, cristiano, religión espiritual, bullerengue, arrecho, sumiso, brujo, cimarrón, nos consideren que somos seres humanos. Estamos aquí porque somos seres humanos, sentimos, resistimos. Aquí estamos, seguimos resistiendo, y vamos a seguir porque ya estamos cansados y queremos vivir como todo el mundo quiere vivir. Nuestros jóvenes se están muriendo desaparecidos, nuestros corazones están enfermos, queremos sanar, y hoy día, de San Lázaro Babalú Ayé y con nuestros orishas y con los ancestros, le pedimos a cada uno que veamos claro, que Colombia está enferma. No somos sumisos, no somos tristes, y aquí, delante del altar del cuerpo ausente, queremos saber dónde están nuestros familiares. Pedimos que nos unamos más para crear una Colombia, para crear un mejor lugar, para crear Buenaventura rural mejor. ¡Aché, aché, aché! ¿Por qué los buscamos? ¡Porque los amamos!” (JEP, 2021).
En efecto, en la audiencia pública no solo fue decretada la Medida Cautelar de protección al Estero San Antonio, prohibiendo con dicha decisión cualquier intervención en el espacio acuífero en tanto se coordinaba y ejecutaba un Plan de Búsqueda de los desaparecidos que podrían encontrarse en el Estero. Además, se presentó un escenario para integrar a las víctimas en un diálogo con la magistratura y la institucionalidad estatal con misiones para la búsqueda de los desaparecidos: la Fiscalía General de la Nación, la Gobernación del Valle del Cauca, la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas, el Instituto Nacional de Medicina Legal, la Alcaldía de Buenaventura, entre otros.
Laura Rosa Vélez, de Madres por la Vida, cerró la audiencia con las siguientes palabras:
“Gracias, gracias, gracias. En nombre de todo este ramillete de víctimas sobrevivientes les damos gracias. Por fin nos sentimos escuchadas. Algunas de nosotras decimos: ‘No sabemos si la vida nos alcanzará para ver esto, pero sabemos que estamos construyendo y valió la pena seguir insistiendo y persistiendo por nuestros seres queridos’.
Y le vamos a decir a esos seres queridos que gracias por darnos la fortaleza, y les vamos a pedir y le vamos a decir a Elegüa: tú permites que los caminos se abran, tú permites que los caminos se cierren. Llénalos de muchos años, de paz y prosperidad, acompañado del padre y dueño de nuestras almas, de nuestros corazones.
¿Por qué los buscamos? Porque los amamos. Vamos a abrazarnos fuerte y decir: esto es un proceso y lo venimos caminando hace muchos años, muchos. Acá estamos y seguimos el proceso, aquí seguimos en la lucha, que nos den esa fortaleza, esa lucha, para que nos dé esa fortaleza, porque la construcción es colectiva y hacia allá vamos. Es un proceso y tenemos que aprender. Le pedimos a los orishas, a Yemanyá, la diosa del amor, la diosa, la madre nuestra, la diosa de la fertilidad, que aquí estamos, seguimos en esta búsqueda de nuestros seres queridos, y decirles: seguimos en el proceso, y ahora sí, ¡apapachémonos! Señores magistrados, muchas gracias, y a todos los que están aquí” (JEP, 2021).
Diego Portocarrero sumó:
“Queremos agradecerle al ser supremo, al Dios de la vida que nos permite estar en este espacio y poder concretar una de nuestras grandes luchas que tuvo en la JEP a nuestras peticiones, que venimos llevando hace 13, 20, 16 años. Y creemos que esta es una gran victoria ganada de las luchas de las mujeres, de los hombres, de la familia del territorio buscador, porque Buenaventura es un territorio buscador” (JEP, 2021).
Las órdenes de la magistratura al finalizar los dos días de audiencia y escuchar a las partes asistentes fueron:
Se corre traslado a las partes vinculadas en la presente Medida Cautelar y al Ministerio Público. Proceden los recursos de ley. Queda en firme.
El magistrado Salazar preguntó al auditorio si existía manifestación respecto a las órdenes. “Al no expresarse ninguna, queda en firme”, cerró la actuación judicial. El auditorio expresó emoción y la frase: “¿Hasta cuándo? ¡Hasta siempre!”. “Ahora sí, ¡a celebrar!”.
INDICE
“el tema de la Medida Cautelar haya sido la frustración, por ejemplo, la inactividad institucional. Entonces como decía Marcela, todo ese tema de la sistematización esta atravesado por el tema emocional y reducirlo a una dimensión sería desconocer que realmente la Medida Cautelar fue emocional en su momento dada por el contexto” (Atar Raya 1,23 de mayo de 2023, Buenaventura )

Investiracción elaborada por Pía Castiblanco Ávila, con la orientación de Ochy Curiel; Presentada a la Maestría de Estudios Culturales de la Universidad Nacional de Colombia, para optar por el título Maestra en Estudios Culturales
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Para ampliar esta visión, puede consultar el capítulo de Mesa Capital titulado ¿qué está pasando con la seguridad en Colombia? En el que dialoga la psicóloga y sanadora ancestral Yensis Bolaños sobre el contexto y la violencia que sucede en el pacífico colombiano junto a los expertos de seguridad Andrés Nieto e Isaac Morales de la Fundación PARES. Disponible en:
Una de las Madres por la Vida, al iniciar una reunión entre los Grupos Peticionarios, las JEP, y la Unidad de Búsqueda, propuso iniciar la reunión que en la JEP y en el marco del trámite de las Medidas Cautelares recibe el nombre de Mesas Técnicas, con un canción, que cantó y animó a las “señitos” es decir, a sus compañeras de búsqueda, a acompañarla con baile y aplausos.
La canción es:
Esta anécdota que en principio pareciera marcar un buen relacionamiento entre las entidades estatales y las Organizaciones Peticionarias, surge de hecho, ante el silencio de las buscadoras quienes habían solicitado que sus prácticas ancestrales fueran incorporadas en las Mesas Técnicas, lo que significaba en términos prácticos, incluir rituales al iniciar las sesiones con el sentido de llamar a los espirítus orishas para que guiarán el curso de la conversa.
Sin embargo, en esta ocasión, el malestar frente al retroceso de la construcción de un plan de búsqueda en el estero, las buscadoras no quisieron realizar ningún ritual.
La madre que sugirió reproducir la canción indicó: “Este es nuestro verdadero himno, nos recuerda cómo viviamos en la buena ventura, como llamabamos a nuestro territorio antes de que la violencia dañara nuestras prácticas ancestrales”
Esta premisa tiene eco en la publicación del medio de comunicación la Silla Vacía, en la que destacan a la lideresa Libia Grueso como “super poderosa de la organización social afro”. Puede consultar en línea a´ca:
Los súper poderosos de la organización social afro e indígena
Archivos como las “Actas de la comisión para las comunidades negras” que contienen las discusiones académicas en torno a la identidad afrocolombiana[1] a propósito de la Constitución de 1991:
https://www.dropbox.com/sh/b13mszlu227we8p/AACQRAJ3N1x8TmS2JYWnKr8Ma/document?dl=0&preview=IDENTIDA.DOC&subfolder_nav_tracking=1
Diarios de duelo de Roland Barthes. En el tiempo de mi tesis, la perra Simona Antonia falleció con 18 años y la gata Armonía con 15. Durante esos años convivimos e implicó un duelo importante que cruzó la escritura de la investiracción. Sumado al fallecimiento de mi abuela materna: María del Tránsito Aguirre en septiembre de 2024.
Revisar los trabajos de la cátedra Fals Borda, el grupo de trabajo de procesos y metodologías participativas de CLACSO y uno se sus seminarios, al que se puede acceder en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?app=desktop&v=W8bzPEgslvc. Y uno más, disponible en el siguiente enlace: www.youtube.com/watch?v=AVV4NDpREzs&t=674s
Se escribe este juego de palabras por que de acuerdo a lo expresado por las víctimas, el culto practicado por el grupo de víctimas que participa en la Medida Cautelar, es ocultado a causa de prohibiciones de los actores armados para realizar sus prácticas relacionadas con la concepción de la vida y la muerte, como el ritual de cuerpo ausente, cuerpo presente que se explicará más adelante.
De acuerdo a una de las peticionarias de Madres por la Vida, grupo peticionario de la Medida Cautelar, entiendo la familia extensa en Buenaventura como una red de vencindad, colaboración y solidaridad que arriga prácticas de beneficio común y marca sus comportamientos nutiricionales, culturales y de cuidado. El cocinar en conjunto, cuidar al hijo de mi vecina que al final, al criarse en conjunto, resulta en una familia extensa en número y extendida por el territorio.
Las referencias en corchete, hacen alusión a un dato relevante para la construcción de mi identidad, en línea a las categorías relevantes de esta investiracción. En ese caso, cuando mis padres se referían o aún se refieren a su tono de piel, lo describen como se describe en los corchetes, así se autodescriben o nombran
En la comprensión de las dinámicas de la familia extensa, las comadres son una red de colaboración entre mujeres que se reúnen alrededor de los que haceres domesticos, como puede serlo la cocina y también a compartir tiempo de disfrute como puede ser un baño en el pacífico, el canto o prácticas espirituales.
Miembro de las brigadas de paz, psicólogo actualmente consultor de DDHH. Su producción académica actualmente se centra el los efecto del proceso de paz con los grupos de autodefensa AUC https://www.peacebrigades.org/es/miembros-del-consejo-internacional. El concepto se escuchó en la sesión 6 del curso “Impactos de la desaparición de personas en el contexto de la violencia política y del conflicto” dictada por la Facultad de humanidades y ciencias sociales
Ver el informe “Estado general de la implementación del acuerdo de paz en Colombia” elaborado por el Centro de Pensamiento y diálogo político CEDIPO-CSIVI-FARC; los informes del Instituto Kroc asignado por el Acuerdo de paz epígrafe 6.3.2 como encargado de asistencia técnica para el monitoreo y cumplimiento del acuerdo de paz; igualmente los informes del CINEP, también asignado en los acuerdos de paz en el componente de internacional de verificación, en su informe se hace una mención muy pequeña a la citación de la audiencia (pp.225). Algunos análisis respecto a la aplicación del enfoque étnico se encuentran en las librerías virtuales de Verdad Abierta y un informe en PARES, sin embargo, ninguno trata el problema de investigación que se desarrolla en el presente texto.
Para profundizar, consultar el documental presentado durante la entrega de informe a la JEP por parte de la Fundación Nidya Erika Bautista y la organización Madres por la vida, disponible en la red social Facebook de la Fundación
Tal como testimonian varios exparamilitares vinculados al proceso de Justicia y paz, en especial del Bloque Calima, y por nombrar algunas de las versiones se encuentra la de HH. Esta información fue denunciada en principio por las víctimas en los documentos de solicitud de la medida cautelar presentados a la JEP, y expuesta por la FGN durante su exposición durante la audiencia.
Cada organización, configura su identidad y lucha política con diferentes eslóganes que pronuncian con vigor; así por ejemplo la Comisión Intereclesial de Justicia y paz, apoderados jurídicos de víctimas directas, integra al proceso la frase “sin olvido”. Por su parte el Movimiento Nacional de Crímenes de Estado, una de las organizaciones firmantes de la solicitud, recurren a la interjección “por nuestros desaparecidos…ni un minuto más de silencio.
Lucha política con diferentes eslóganes que pronuncian con vigor; así por ejemplo la Comisión Intereclesial de Justicia y paz, apoderados jurídicos de víctimas directas, integra al proceso la frase “sin olvido”. Por su parte el Movimiento Nacional de Crímenes de Estado, una de las organizaciones firmantes de la solicitud, recurren a la interjección “por nuestros desaparecidos…ni un minuto más de silencio.
Los términos han sido referenciados una y otra vez por las víctimas del territorio, de hecho, la-os abogada-os que hacen parte del trámite, así lo manifestaron durante la audiencia pública, disponible en el siguiente video. Las comillas obedecen a una trasliteración del informe del CNMH, Buenaventura: un puerto sin comunidad (pp. 229)
cita a Paul van Zyl, “Promoviendo la justicia transicional en sociedades postconflicto”, en Félix Reáte- gui (ed.), Justicia transicional: Manual para América Latina, Brasilia, Ministerio de Justicia, Comisión de Amnistía, Centro Internacional para la Justicia Transicional, 2011, p. 50. Disponible en:
https:// www.jep.gov.co/Sala-de-Prensa/Documents/Justicia%20Transicional%20-%20Manual%20ver- si%C3%B3n%20final%20al%2006-06-12.pdf
La organización Ilex, ha emprendido una labor de “justicia racial” relacionada con los datos de la población negra en Colombia, particularmente del Pacífico colombiano: https://www.opensocietyfoundations.org/voices/litigating-for-the-statistical-visibility-of-afrodescendants-in-colombia . Revisar por ejemplo los reportes en los siguientes medios:
https://caracol.com.co/emisora/2020/03/12/cali/1583972021_625146.html
Analizada por la CIDH en las audiencias públicas que siguen: “situación general de los derechos humanos en Colombia” (150ª período de sesiones); “situación de derechos humanos de las mujeres afrodescendientes en Colombia” (147ª período de sesiones); “Situación de derechos humanos de las mujeres en Colombia” (144ª período de sesiones) “situación de defensores y defensoras de derechos humanos en Colombia e implementación de medidas cautelares” (140ª período de sesiones). Disponibles en:
http://www.oas.org/es/cidh/audiencias/advanced.aspx?Lang=es.
El informe de país Colombia, “Verdad, justicia y reparación” aprobado por la CIDH el 31 de diciembre de 2013. Disponible en
http://www.oas.org/es/cidh/docs/pdfs/Justicia-Verdad-Reparacion-es.pdf).